¿Qué le pasa al chiquillo preso? Mike Hammer pregunta por la salud de un menor detenido en Morón

Mike Hammer expresa preocupación por la salud de Jonathan David Muir Burgos, un menor detenido en Cuba, exigiendo su liberación y atención médica.

Oye esto pa' que veas…

Parece que la cosa se puso fea pa' un chiquillo en Morón. El chamaquito tiene 16 años y lo metieron preso después de las protestas de marzo. Ahora resulta que el pobre está mal de salud, y su papá está desesperado. Hasta Mike Hammer, el jefe de los americanos aquí, se enteró y está preguntando qué pasa.

El niño, Jonathan David Muir Burgos, tiene una enfermedad en la piel desde que era un bebito, una tal deshidrosis, que necesita su medicina. Pero el papá dice que allá adentro no lo atienden como debe ser, y el muchacho está peor cada día, sufriendo y pidiendo que lo saquen de ahí.

¿Dónde y cuándo pasó el bochinche?

Esto es en Morón, Ciego de Ávila, y el lío se armó después de las protestas del 14 de marzo. El chamaquito lleva más de un mes preso, y su papá, con el alma en vilo, se las arregló para hablar con el encargado de la embajada de Estados Unidos en La Habana.

Imagínate el drama: un papá que no duerme pensando en su hijo, y el hijo allá adentro, sintiéndose cada vez peor. El ambiente debe estar que corta, con la familia y la gente pendiente de qué va a pasar.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Pues mira, esto pone a pensar a todo el mundo. Primero, el pobre chiquillo, que está pagando las consecuencias de algo y, además, con la salud en juego. Segundo, las autoridades cubanas, que tienen que explicar por qué un menor está así y no lo atienden.

Y la cosa va más allá: ¿cómo se trata a los menores que participan en protestas? ¿Se les respeta sus derechos? ¿Reciben la atención médica que necesitan? Este caso es un recordatorio de que hay gente mirando y que no se puede hacer la vista gorda.

¿Qué dicen unos y otros?

El papá del chamaquito contó todo su dolor y la angustia de su hijo, que no para de pedir que lo suelten. Se oyó en un audio y hasta a Mike Hammer se le oyó decir que estaba preocupado.

Hammer confirmó que habló con los padres y mandó un mensaje directo: que liberen al muchacho, que tiene apenas 16 años y está enfermo. Básicamente, está pidiendo que le den una mano al chiquillo y lo saquen de ese apuro.

¿Y ahora qué?

Bueno, la pelota está en la cancha de las autoridades cubanas. Ahora todo el mundo está pendiente de qué van a hacer. ¿Van a soltar al muchacho? ¿Le van a dar la atención médica que necesita de verdad?

Este caso ha puesto el foco en cómo se manejan las detenciones de menores en Cuba y si de verdad se les cuida como deben. Queda ver si la presión internacional y la preocupación de la familia logran mover algo o si el chamaquito seguirá pasando trabajo.

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