¿Miguel Díaz-Canel se hace el loco? Asegura que Cuba "no se rinde" mientras el país se ahoga

Díaz-Canel dice que Cuba no se rendirá ante la crisis, culpando a EE.UU. mientras la isla sufre escasez y apagones.

Qué pasó

El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel soltó una frase bien sonora diciendo que el régimen no se va a rendir ante la crisis que tiene a todos con el agua al cuello. Esto fue en un encuentro en La Habana con una delegación de líderes religiosos de vuelta de otras tierras. Lo soltó así, como quien no quiere la cosa, en medio de las actividades de Semana Santa, en el Palacio de las Convenciones. Imagínate, hablando de no rendirse cuando la cosa pinta fea de verdad.

Según contaron por ahí en medios independientes, Díaz-Canel le dio la vuelta a la tortilla y dijo que la idea del Gobierno es esa: “no nos vamos a rendir”. Insistió en que hay que aguantar las presiones de afuera, como si eso fuera una medalla. La verdad es que la situación está que arde y él con ese discurso.

Dónde y cuándo

Todo este show se montó en el Palacio de las Convenciones, en La Habana, justo en Semana Santa. Ahí estaban metidos líderes religiosos que, según dicen, representan a unos 600 millones de cristianos de un montón de países. O sea, que trajeron gente de afuera pa' que vieran el cuento. El Consejo de Iglesias de Cuba y la Iglesia Presbiteriana Reformada fueron los que hicieron la invitación, para que la cosa tuviera más brillo.

El ambiente, tú sabes, debe haber sido de esos serios, con gente vestida de traje, pero con el calorcito de La Habana apretando. Una mezcla de protocolo y realidad dura, porque mientras hablaban de no rendirse, afuera la gente se las veía negras pa’ conseguir cualquier cosa.

Por qué importa

Pues mira, esto importa porque mientras el líder máximo dice que no se rinden, la gente en Cuba está pasando un hambre que no se la deseo a nadie. Esto de los apagones eternos, la falta de comida, de medicinas, de combustible… eso es lo que cambia la vida de la gente de verdad. Y que él venga a hablar de no rendirse, suena como a que no se entera o no le importa el sudor y el bochorno del cubano de a pie.

La gente está hablando de esto porque es la vida misma. Es el día a día. Que si no hay corriente, que si no hay comida, que si el peso no vale nada. Y en medio de todo eso, el que manda dice que no se va a rendir. Suena a desconexión total, ¿no crees? Es como si viviera en otro planeta.

Qué dicen las partes

Por un lado, tienes a Miguel Díaz-Canel echándole la culpa a Estados Unidos, como siempre. Dice que todo es por el “bloqueo” de 67 años, que es un castigo colectivo y una violación de derechos humanos. Pide que los religiosos le cuenten este cuento al mundo. O sea, él dice que la culpa es de afuera y que los derechos humanos se violan por eso.

Por otro lado, los medios independientes y la gente en la calle ven la realidad cruda: escasez por todos lados, apagones que te sacan de quicio, comida que no aparece. Ellos no ven un bloqueo que sea la única causa, sino una gestión desastrosa del propio Gobierno. Las religiones, al estar ahí, parecen validar un poco el discurso oficial, pero la realidad de la gente es otra bien distinta.

Qué viene ahora

Lo que viene ahora es seguir igual, o peor. Díaz-Canel va a seguir diciendo que no se rinde, y seguramente va a seguir pidiendo que se levante el embargo, mientras la crisis sigue apretando. Lo que está en el aire es si la gente va a aguantar mucho más esta situación o si va a explotar de alguna manera. Hay que seguir de cerca cómo responden las autoridades a la desesperación de la gente y si esa ayuda de los religiosos se traduce en algo concreto o se queda en palabras.

Tal vez venga más represión si la gente protesta, o quizás intenten algunas medidas cosméticas para calmar los ánimos. Lo seguro es que el gobierno va a seguir su línea de resistir y culpar al imperio, mientras el pueblo sigue sufriendo las consecuencias. Habrá que ver si en algún momento cambian de estrategia o si se hunden con el barco.

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