¿Se nos apaga la luz? Rusia le echa un salvavidas de petróleo a Cuba
Rusia envía crudo a Cuba para aliviar crisis energética y apagones, reafirmando su apoyo como aliado clave ante la dependencia de la isla.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la luz se nos va a apagar del todo en Cuba, pero mira tú, Rusia nos ha mandado un salvavidas en forma de petróleo. Llegó un buquecito, el Anatoly Kolodkin, con un cargamento de crudo, lo primero en casi tres meses. Dicen que esto es para darnos un respiro en medio de los apagones que nos tienen fritos y la escasez que no da tregua. Es como cuando te quedas sin un peso y de pronto te cae un billete, pero no te soluciona la vida del todo, ¿entiendes?
¿Dónde y cuándo pasó este milagrito?
Pues el barco ruso ese, con sus buenos 730.000 barriles, llegó hace poco al puerto de Matanzas. El mismo día que la cosa estaba más caliente que un fogón sin gas. La cosa es que se formó tremendo jaleo, porque el petróleo de Venezuela y México se nos había esfumado, dejándonos a oscuras y sin poder movernos. Imagínate el panorama: calor, apagones, y la gente desesperada.
¿Y a quién le cae esto arriba y por qué importa?
Mira, esto le cae directo al gobierno cubano, que está más dependiente que nunca. Importa porque sin petróleo no hay corriente, no hay transporte, no hay nada. Los hospitales sufren, la comida no llega, y la gente no puede ni trabajar ni disfrutar. Es un salvavidas, sí, pero uno de esos que te sacan a flote un ratito, no para que te quedes a vivir en el agua.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, los rusos, con ese viceministro Riabkov a la cabeza, dicen que ellos tienen el deber de ayudarnos, que Cuba es su socio principal y que esto es por “humanitario”. La portavoz Zajárova también se sumó, diciendo que no nos van a dejar caer. El Kremlin hasta defendió el envío. Por otro lado, Estados Unidos dejó pasar el barco, pero aclaró que no es que cambien de política, que lo miran caso a caso. El gobierno cubano, pa' no verse tan mal, dijo que el crudo era “valioso”.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el horizonte?
Bueno, lo que viene es seguir esperando a ver si llega otro barco ruso o si aparece alguna otra solución mágica. Los expertos dicen que esta ayuda no arregla el problema de fondo, que el sistema eléctrico de aquí necesita una cirugía mayor, no curitas. Así que, mientras tanto, seguimos guindados, esperando que la luz no se apague del todo y que la vecina no nos pida prestado el cargador otra vez porque se le fue la corriente.