¿Y a quién le importa? Otra rotura deja a Santiago sin agua y confirma el desastre
Una rotura en la red de agua en Santiago de Cuba deja a miles sin servicio, exponiendo la crítica situación de la infraestructura básica.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Otra vez Santiago de Cuba se quedó a palo seco, sin una gota de agua. Una rotura grande en una de las tuberías principales, de esas que le dan de comer a la planta potabilizadora, es la culpable. ¡Imagínate el relajo!
La cosa pasó el 31 de marzo, justo cuando uno piensa que ya lo peor pasó. Pero no, la vida sigue empeñando el servicio.
Dónde y cuándo
Fue en El Cobre, un poblado que seguro ni te imaginas, donde la cosa se puso fea. La tubería rota es de las gordas, de las que no se arreglan soplando. Dicen que tardarán al menos 48 horas, pero tú sabes que eso es un decir.
Ya tú ves cómo está el asunto: Centro Sur, El Caney, Boniato, Altamira, Sueño... ¡todo sin servicio! Hay barrios que llevan hasta 12 días esperando el agua, como si vivieran en el desierto.
Por qué importa
Porque esto no es una avería cualquiera, es el reflejo de años y años de que el sistema de agua está pa'l arrastre. Miles de personas, imagínate, sin poder bañarse, cocinar o simplemente tener un vaso de agua fresca.
Es la misma historia de siempre: el gobierno promete, pero la realidad es otra. Y mientras tanto, la gente haciendo malabares para conseguir agua de donde sea.
Qué dicen las partes
La empresa de Aguas Santiago soltó el comunicado, claro, echándole la culpa a la rotura. Y dicen que van a mandar camiones cisterna para hospitales y hoteles, como siempre. ¡Los hospitales y los hoteles primero!
A la gente normal, la que vive en los barrios, le queda aguantar y esperar. Dicen que piden "comprensión" y que ahorremos, como si no tuviéramos ya bastante con la situación.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene ahora es seguir esperando. A ver si de verdad arreglan esa tubería en 48 horas o se tiran más días. Y mientras tanto, a seguir resolviendo como se pueda.
Lo que sí está claro es que la infraestructura en Cuba sigue fallando y la gente es la que paga los platos rotos. Habrá que ver si algún día se ponen serios con esto.