¡Ojo al dato! Marrero dice que el sector privado crece, ¡pero el Estado no suelta el timón!

Primer Ministro cubano Manuel Marrero afirma que el sector privado crece, pero el Estado mantendrá su control y dirección sobre la economía nacional.

¡Oye esto pa' que veas! El cuento del sector privado en Cuba.

Parece que Manuel Marrero, el primer ministro cubano, se sentó a hablar claro. Dijo que sí, que el sector privado está cogiendo fuerza, que la gente se está metiendo en sus negocios. Pero ojo, ¡que nadie se equivoque! El Estado no se va a hacer de la vista gorda, ni mucho menos va a soltar las riendas.

Lo dijo así, directo, como quien no quiere la cosa, pero con la seriedad del caso. Que el avance de los cuentapropistas y las mipymes no significa que el gobierno se haga para allá. Al contrario, seguirán supervisando, dirigiendo y marcando el paso.

¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?

Esto fue en un seminario, de esos serios, donde se discuten las transformaciones económicas. Imagínate el ambiente, gente del gobierno, discutiendo cómo va el país. Marrero soltó esta idea mientras hablaban de los cambios en el comercio, las empresas pequeñas y hasta de la tierra.

Fue algo así como decir: “Estamos abriendo la puerta un poco, pero la mirilla la seguimos controlando nosotros”. Y no solo eso, también mencionó que están pasando algunas funciones para los municipios, pero que desde arriba se va a estar pendiente de todo, acompañando y, claro, controlando.

¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa?

Bueno, esto es para todos los que están metidos en el sector privado, desde el que vende fufú hasta el dueño de una mipyme. Significa que, aunque haya más espacio para hacer negocios por cuenta propia, las reglas del juego las sigue poniendo el Estado.

La gente está comentando mucho esto porque, si bien se reconoce que el sector privado ayuda a la economía, hay dudas de hasta dónde llegará esa apertura. Es como un baile: uno avanza, pero el otro guía. Y lo que importa es que la economía cubana, que anda medio tropezada, necesita que todo esto funcione, pero con orden estatal.

¿Qué dicen las partes? El Gobierno y los otros.

Por un lado, está el discurso oficial, el de Marrero, diciendo que el Estado sigue al mando. Que la dirección, la supervisión y las decisiones importantes no se van a delegar del todo. Que las medidas para ampliar la participación privada son medidas controladas.

Por otro lado, están los que están al frente de los negocios, esperando a ver cómo se concretan esas medidas. Saben que el Estado tiene la última palabra, pero también buscan ese espacio para crecer y hacer prosperar sus proyectos. Es una balanza que siempre se está ajustando.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?

Lo que se ve es que esta dinámica va a seguir. El Estado cubano parece decidido a mantener su rol central en la economía, promoviendo la iniciativa privada pero siempre dentro de unos límites bien definidos. Habrá que estar pendiente de cómo se aplican estas ideas en la práctica.

Las autoridades dicen que ya hay 155 transformaciones listas y otras 17 por salir este mes. Así que, veremos cómo se mueve el panorama. La clave estará en ese equilibrio entre la apertura necesaria y el control que el gobierno considera indispensable para no perder el rumbo.