¿Y tú supiste lo que hay en La Habana? ¡El Cangrejo negocia con Trump y hasta Raúl le da el visto bueno!

Primer ministro cubano confirma que negociaciones con EE.UU. tienen respaldo de Raúl Castro y Díaz-Canel, a pesar de críticas sobre el rol del nieto de Castro.

¡Oye esto pa' que veas! Parece que en La Habana se están dando unas conversaciones bien serias con los yanquis, y lo más chistoso es que hasta el abuelo Raúl y el mandamás Díaz-Canel le dieron el coscorrón bueno. El primer ministro, Manuel Marrero, salió a decir con pecho inflado que el equipo que habla con el gobierno de Trump está bien respaldado, actuando como manda la Revolución y con la misión de limar asperezas entre Cuba y Washington.

Todo esto suena a que el muchacho, el tal "Cangrejo" –que es el nieto de Raúl, ¡imagínate!–, está metido hasta el cuello en esto. Y claro, como el gobierno cubano es experto en guardar secretos, la gente no sabe ni quiénes son, qué hablan ni si están resolviendo algo. Pero Marrero insiste: confíen, que la dirección del país tiene todo bajo control.

¿Qué pasó? El Cangrejo en el ring con los gringos

El lío es que Manuel Marrero, el primer ministro, soltó la sopa (más o menos) en X, confirmando que las negociaciones con el gobierno de Donald Trump van con bendición de arriba. Dijo que el equipo que está al frente de estas charlas, que son como para arreglar las diferencias entre Cuba y Estados Unidos, tiene el visto bueno de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel. Marrero se puso firme diciendo que esto es parte de la "consistente política de la Revolución" y que ellos están ahí para dialogar, nada de andar especulando.

Pero el pez gordo que nadie nombra directamente es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, al que todo el mundo le dice "El Cangrejo". La cosa se puso caliente cuando un compadre del Partido Comunista, Elier Ramírez Cañedo, admitió que este Cangrejo es el que habla con los gringos, ¡por decisión de los jefazos!, aunque no tenga cargo oficial. ¡Imagínate el bochinche!

¿Dónde y cuándo? Entre La Habana y la red social X

Esto ha estado sonando fuerte a partir de mediados de julio de 2026. Las declaraciones de Marrero salieron en la red social X, desde La Habana, intentando poner orden en el chisme que ya andaba corriendo.

La polémica se encendió más después de que un periódico gringo, USA Today, publicara una entrevista el 6 de julio. Ahí, El Cangrejo soltó prenda, diciendo que él hablaba hasta con Trump si le daban permiso, y que tenía acceso a informes de Defensa, Interior y Exteriores. ¡Nada menos! Y pa' rematar, dijo que después le contaba todo a su abuelo Raúl. ¡Un relajo!

¿Por qué importa? El Cangrejo, Raúl y el secreto del diálogo

Esto importa porque pone a pensar a la gente. ¿Cómo es posible que un muchacho sin puesto oficial esté hablando en nombre de Cuba con el mismísimo Tío Sam? Muchos se preguntan si esto es serrucho o si de verdad la cúpula del poder confía en él para meterse en asuntos tan delicados.

Intelectuales y hasta gente que le es leal al gobierno están escandalizados. El historiador Fabio Fernández dice que esto es un síntoma de que las cosas en Cuba no andan bien por dentro. Y el cantante Israel Rojas se fue de frente, diciendo que la exposición pública del Cangrejo era "indigna". Así que, aunque Marrero dice que todo está bajo control, la duda flota en el aire como humo de tabaco.

¿Qué dicen las partes? Unos hablan, otros callan

Por un lado, tienes al Primer Ministro Marrero, diciendo que todo se hace bajo el "aval de Raúl y Díaz-Canel" y "en correspondencia con la política de la Revolución". Es la voz oficial, tratando de calmar las aguas y reafirmar que la dirección del país tiene la batuta.

Por el otro lado, está "El Cangrejo", Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que habla directo con la prensa extranjera, diciendo que negocia y tiene acceso a información sensible. Y luego están las críticas de figuras públicas como Fabio Fernández e Israel Rojas, que no ven con buenos ojos este manejo de la diplomacia.

El gobierno de Trump, hasta donde se sabe, no ha dicho ni pío sobre quién habla exactamente con ellos, manteniendo el secretismo que los caracteriza. La información oficial en Cuba es tan escasa que parece un tesoro escondido.

¿Qué viene ahora? El futuro en el aire

Lo que sí está claro es que las negociaciones siguen su curso, bajo un manto de misterio. El primer ministro intentó poner orden con su declaración, pero las preguntas sobre quién es realmente El Cangrejo en este juego y qué se está cocinando a fuego lento siguen sin respuesta.

Habrá que seguir de cerca qué pasa. ¿Se aclarará el panorama? ¿Se conocerán los detalles de estos diálogos que tanto revuelo causan? Por ahora, solo queda esperar y ver cómo se desarrolla este cuento cubano-americano, con mucho bochinche y poca luz.