¡Marco Rubio en el banquillo! Testificará en juicio millonario contra excongresista por negocios con Venezuela

Secretario de Estado Marco Rubio testificará en juicio federal contra excongresista David Rivera, acusado de cabildeo para Venezuela y lavado de dinero.

¡Se armó el bochinche en los tribunales!

Agárrate, que esto se pone bueno. Resulta que el mismísimo secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, va a tener que sentarse en el banquillo de los testigos. ¿Y por qué? Pues para declarar en el juicio federal contra el excongresista David Rivera. A Rivera lo tienen contra las cuerdas, acusado de haber trabajado como un agente secreto para el gobierno de Venezuela, sin haberlo declarado, y encima, ¡con millones de dólares de por medio!

La cosa se remonta a 2022, cuando se presentó la acusación. Dicen que Rivera, el exlegislador, se embolsilló una millonada por hacerle los coros a la estatal petrolera venezolana, PDVSA. Los fiscales alegan que usó todos sus contactos en Washington, ¡hasta los de la era Trump!, para intentar que la administración americana le bajara la caña al gobierno de Maduro.

Unos andan con Gorrín y otros con Rubio

Pero la cosa no para ahí. El cuento es que Rivera también andaba enredado con un tal Raúl Gorrín, un empresario venezolano que también tiene sus líos legales aquí en Estados Unidos por corrupción. Los dos, al parecer, andaban coordinando para meter cabeza en reuniones con gente importante del mundo político y empresarial.

Ahí es donde entra Marco Rubio. Según los papeles del juicio, Rivera supuestamente se reunió con él allá por 2017, cuando Rubio todavía era senador. Ojo, que no le han imputado nada a Rubio, que quede claro, y no se le atribuye ninguna travesura. Pero que un secretario de Estado aparezca de testigo en un juicio penal, ¡eso sí que es poco común! Casi tan raro como ver a un político hablar claro.

¿Y ahora qué? El caso se complica

Los fiscales no se quedan quietos. También han sacado a relucir el nombre del excongresista republicano Pete Sessions, que al parecer también anduvo metido en gestiones para conectar a venezolanos con gente de aquí, buscando quién sabe qué acuerdos en el tema del petróleo.

La defensa de Rivera, por su parte, dice que su cliente solo estaba haciendo su trabajo de consultoría para una filial de una petrolera venezolana aquí en Estados Unidos, y que no tenía por qué registrarse. Dicen que sus movimientos eran puramente de negocios y de intentar abrir diálogos. ¡Vaya usted a saber!

El futuro en el aire

El caso sigue su curso, con reuniones que supuestamente se coordinaron en Nueva York, Washington y hasta en Caracas. Además, hay una demanda civil que cuestiona si Rivera cumplió con lo que le pagaron. Sea como sea, este chisme apenas comienza y promete dar mucho de qué hablar.

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