Pastor's Son Detained in Cuba with Life-Threatening Illness: Ciego de Ávila Authorities Accused of Neglect
16-year-old Jonathan Muir Burgos, son of pastor Elier Muir Ávila, is detained in Ciego de Ávila with a severe, life-threatening medical condition requiring constant treatment.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas. El chiquito Jonathan Muir Burgos, de 16 años, está preso en Ciego de Ávila. Lo tienen ahí desde el 16 de marzo en el Departamento Técnico de Investigaciones, el DTI, pa’ más señas. El papá, el pastor Elier Muir Ávila, fue con él a una citación, pero al pastor lo soltaron el mismo día. Al nene, sin embargo, lo dejaron porque supuestamente anduvo metido en las protestas de Morón los días 13 y 14 de marzo.
Pero lo que tiene a todo el mundo con el alma en vilo es que el muchacho está enfermo, y no es un resfriaito. Tiene una vaina que se llama deshidrosis, y eso le ha traído unas infecciones por estreptococo y estafilococo que son cosa seria, que le ponen la vida en chinche. Requiere su medicina to’ los días, y el médico le dijo al papá que si no se cuida bien, le puede dar fiebre reumática. Cada tres meses le dan crisis, imagínate tú.
Dónde y cuándo
Todo este drama está pasando en Ciego de Ávila, en el DTI. El incidente que le achacan al chiquito ocurrió los días 13 y 14 de marzo en Morón. El pastor y su hijo fueron citados el 16 de marzo, y desde entonces Jonathan está bajo arresto. El ambiente se pone tenso cuando se habla de las protestas, que se dieron en medio de cortes de internet y un gentío en la calle, según cuentan.
Por qué importa
Esta vaina importa porque es un menor de edad, un chamaquito, el que está preso y enfermo. La gente está hablando de esto porque las autoridades, según dicen, lo amenazan con meterle todos los cargos habidos y por haber, y el chaval necesita atención médica urgente. Es una preocupación para la familia y para cualquiera que crea que los derechos humanos se respetan. Además, te recuerda la escasez de medicinas que hay en la isla, un problema que afecta a todos.
Las organizaciones internacionales, como Christian Solidarity Worldwide (CSW), ya están criticando al gobierno cubano. Dicen que es inaceptable meter preso a un menor con problemas de salud por pensar diferente. Y no es la primera vez que pasa esto con iglesias que no están bajo el control del Estado. Se usa a los menores para presionar a las familias, una táctica bien fea.
Qué dicen las partes
El pastor Elier Muir Ávila y activistas como Yoaxis Marcheco Suárez dicen que a Jonathan lo amenazan con “todo el peso de la ley”, pero que no hay nada oficial sobre su caso. La familia anda pidiendo ayuda para conseguir las medicinas y que lo atiendan como es debido. Por otro lado, las autoridades no han dado mucha información, como suele pasar. Lo que sí se sabe es que las protestas de Morón fueron reprimidas con perros y detenciones, y hay reportes de varios arrestos por esos días.
Organizaciones como CSW han condenado la detención, llamando la atención sobre la crisis humanitaria en Cuba y la represión contra comunidades religiosas independientes. Han recordado que iglesias no reconocidas oficialmente tienen advertencias previas. El reverendo Mario Félix Lleonart Barroso también ha señalado que usar a menores para presionar es una práctica que se ha visto antes.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir de cerca el caso de Jonathan. La comunidad internacional y los medios independientes están pendientes. La familia y los activistas no van a parar de pedir que le den la atención médica que necesita y que todo el proceso sea justo y transparente. Hay que ver si las presiones funcionan y si el chiquito recibe el cuidado que merece o si las autoridades siguen con su plan de castigarlo. La esperanza es que se haga justicia y que la salud del muchacho no siga empeorando por culpa de un sistema que no da pie con bola.