¿Diez empresas cubanas se van de 'yuma' con criptomonedas? El Banco Central da luz verde controlada
El Banco Central de Cuba autoriza a 10 empresas a usar criptomonedas para pagos internacionales, bajo estrictos controles y supervisión estatal, buscando sortear dificultades económicas.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba están buscando la forma de darle la vuelta a las dificultades. El Banco Central, ¡sí, el mismo!, sacó una resolución pa' que diez empresas puedan meterle mano a las criptomonedas. Pero ojo, que no es un relajo, es pa' las transacciones de afuera, como quien dice, pa' pagar y cobrar con el mundo, porque la cosa con las divisas está más enredada que un ovillo de pelo.
La cosa quedó escrita en la Resolución 4/2026, firmada por la jefa del Banco, Juana Lilia Delgado Portal. Esto salió publicado en la Gaceta Oficial, así que es oficial, ¡un hecho! Son nueve MIPYMES y una empresa mixta las que tienen este permiso especial. ¡Imagínate!
¿Dónde y cuándo pasó todo este lío?
Esto se cocina en La Habana, con el Banco Central de Cuba dictando las reglas. La Gaceta Oficial publicó la resolución el lunes 23 de marzo de 2026. La autorización es por un año, pero si las empresas se portan bien y piden la prórroga con tiempo, se les puede dar más chance. Imagínate el calor que debe estar haciendo pa' que se pongan a inventar con estas cosas digitales.
Entre las afortunadas están nombres como Ingenius Tecnologías, Dofleini, La Calesa Real, La Meknika, Cema Soltec, El Asadito, Pasarela Digital, ARA y DQ Dasqom. ¡Ah! Y la empresa mixta Productos Sanitarios S.A. (PROSA) también está en la lista. Estas empresas podrán usar estos activos virtuales solo para pagar y cobrar cosas del negocio, nada de andar regalando cripto en la bodega.
¿Y a quién le cae este guante? ¿Por qué importa?
Esto le cae directo a las empresas cubanas que hacen negocios con el exterior y que se las ven negras pa' conseguir o mandar divisas. Con las sanciones y el bloqueo, el sistema financiero internacional se les cierra como un puño. Entonces, si pueden usar cripto pa' moverse, aunque sea con un permiso chiquito, es una forma de no quedarse paralizados.
Para la gente de a pie, esto no cambia la vida de un día pa' otro. Pero pa' estas empresas, significa poder seguir trabajando, traer mercancía o mandar servicios. Es como un respiro, una ventana chiquita en medio de tantas restricciones. La noticia corre como pólvora, porque a nadie le amarga un dulce, y menos cuando la bolsa está flaca.
¿Qué dicen los que mueven los hilos y los que están en el ruedo?
El Banco Central, por un lado, dice que esto es un control estricto. Que las operaciones solo se pueden hacer con quienes ellos autoricen, y que hay que reportarles todo cada tres meses. Si no cumplen, ¡zas!, se les quita el permiso. Es como decir: "Haz lo que yo digo, pero no te me salgas del redil".
Las empresas autorizadas, seguro, están contentas con esta movida. Por fin una vía pa' poder operar más tranquilos afuera. Aunque saben que tienen que jugar con cuidado. Los especialistas comentan que esto es típico de países con problemas pa' acceder a las finanzas globales. Dicen que el objetivo es solo facilitar los pagos, sin que esto sea una puerta abierta al uso masivo de cripto.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera en el futuro?
Bueno, lo que viene ahora es ver si estas empresas pueden hacer que esto funcione sin meter la pata. El Banco Central va a estar vigilante, eso seguro. Si les va bien, quizás en el futuro abran un poco más la puerta, pero no esperes una revolución de criptomonedas de la noche a la mañana.
Lo que está claro es que Cuba sigue buscando alternativas pa' sortear el bloqueo y la falta de liquidez. Esta medida es un paso más, controlado y con mucha cautela. Habrá que seguir de cerca si estas transacciones pueden realmente ayudar a la economía o si se quedan en un experimento limitado. El futuro dirá si esto es un salvavidas o solo una gota en el océano.