¡Indignación en Cuba! Perros en estado crítico, ¡y en casa de un cantautor del régimen!

Rescate de perros en estado crítico en casa del cantautor cubano Raúl Torres desata indignación y reaviva denuncias de maltrato y privilegios.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Cuba se ha destapado un caso que tiene a todo el mundo comentando, con el sudor en la frente y el grito en el cielo.

Unos animalitos, unos perros, ¡fueron rescatados en unas condiciones que te dan ganas de llorar! Y lo más gordo del asunto es dónde estaban: en una propiedad que dicen es del cantautor Raúl Torres, ¡ese que le canta al gobierno y esas cosas!

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

La cosa pasó hace poco, en una casa de La Habana, atribuida a Raúl Torres. Los vecinos andaban con el runrún de que se oían unos aullidos, pero nadie se atrevía a decir mucho, tú sabes cómo es esto.

Los perros estaban en el patio, olvidados de Dios y del mundo, en medio de una suciedad que te revuelve el estómago y visiblemente flacos, pidiendo agua y comida a gritos.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues mira, esto no es solo un maltrato a unos pobres animales, ¡esto es un golpe al discurso! Cómo es posible que alguien tan cercano al gobierno, que canta temas para ellos, trate así a seres vivos.

La gente está que trina porque ven ahí el cuento de siempre: los de arriba se creen que pueden hacer lo que quieran, mientras los de abajo sufren las consecuencias. ¡Y estos perros sufrieron y mucho!

¿Qué dicen los que hablan?

Los que metieron mano para el rescate, como la gente de Bienestar Animal Cuba y el activista Javier Larrea, están que no caben en sí de la rabia. Dicen que fue un operativo tenso, largo, pero que valió la pena.

Por ahí anda el rumor de que la casa estaba en un estado deplorable, y los animales, desnutridos. Dicen que unos (los defensores) hablan de hipocresía y otros (los cercanos a Torres, que no hablan) se quedan callados.

¿Y ahora qué?

Pues ahora a esperar a ver qué pasa con el señor Torres, aunque con los tiempos que corren en Cuba, mucho ruido y pocas nueces, ¿verdad?

Lo que sí es seguro es que los perritos van a ser atendidos, recibirán su agüita y comidita, y buscarán un hogar digno donde sí los quieran. Mientras tanto, la presión ciudadana sigue, exigiendo que se ponga un poquito de orden en este asunto de los animales, ¡que ya está bueno!

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