¿Y a este quién lo defendió? Se murió un preso del 11J en La Habana sin que nadie se enterara

Ernesto Brieva Sempé, preso político del 11J, murió de desnutrición en la prisión Combinado del Este. Autoridades vigilaron su funeral.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremenda historia que se destapó aquí en La Habana, y no es nada bonita. Resulta que un compañero que salió a protestar el 11 de julio de 2021, Ernesto Brieva Sempé, se nos fue de este mundo, pero bajo llave en la cárcel. La gente de Cubalex, que andan siempre pendientes de los derechos humanos, soltaron la bomba: el hombre murió dentro de la prisión Combinado del Este, y parece que no fue de viejo ni de un resfriado.

La cosa es seria, porque se habla de que el hombre estaba tan malito de salud, pero tan malito, que hasta desnutrido estaba. Imagínate tú, morir de hambre y de pena en una cárcel cubana. ¡Qué bochinche más grande para la historia de este país!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto pasó aquí mismito, en La Habana, en la prisión de Combinado del Este. La muerte del pobre Ernesto, que tenía 48 años, se dio entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de mayo de 2026. El hombre estaba preso por haberse metido en la candela de las protestas de El Toyo, en Diez de Octubre, allá por el 2021.

La cosa es que después de un juicio en noviembre de 2022, le habían metido 12 años, pero después, según dicen por ahí, le cambiaron la sentencia a trabajo correccional sin cárcel. Pero él, que no se mordía la lengua, seguía enchavetado porque no se callaba la boca contra el sistema. ¡Vaya destino el del hombre!

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esto le cae arriba a todo el que tenga un mínimo de conciencia y sepa que las cárceles no son hoteles y que la gente tiene derecho a comer y a que la atiendan. Que un preso muera de desnutrición es un escándalo de los grandes, y más si era alguien que solo pidió un cambio en el país. Esto pone en el candelero las condiciones de las prisiones cubanas, donde se dice que la comida no alcanza y la salud es de adorno.

La gente de derechos humanos no paran de denunciar que en las cárceles se está acabando la gente por mala atención, mala comida y un ambiente que no se lo desea uno ni al peor enemigo. ¡Esto hay que mirarlo de cerca, porque es la vida de nuestros hermanos!

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Bueno, por un lado, está la denuncia de Cubalex y otras organizaciones que hablan de desnutrición severa y mala atención. Ellos son los que han sacado a la luz la historia del pobre Ernesto y de otros que han pasado por lo mismo. Dicen que la Seguridad del Estado anduvo rondando el velorio, como si el difunto les fuera a dar algún secreto al morir.

Del otro lado, bueno, ya tú sabes. Las autoridades suelen decir que todo está en orden, que se les da atención médica y que la desnutrición es cosa de la familia o de otros problemas. Pero cuando son tantos los casos y las denuncias, uno empieza a preguntarse en quién creer. Lo cierto es que Ernesto Brieva Sempé ya no está entre nosotros.

¿Y ahora qué se espera?

Pues ahora lo que se espera es que se investigue a fondo este asunto. Que se sepa de una vez por todas qué pasó realmente con Ernesto Brieva Sempé y por qué murió en esas condiciones. Las organizaciones piden una investigación independiente, y ojalá que se haga, para que esto no quede en otro chisme más que se lleva el viento.

Además, se espera que se ponga un ojo más grande a las condiciones de las cárceles, que no se puede seguir así. Que se respeten los derechos de los presos y que la comida y la salud sean una prioridad, no un lujo. Hay que seguir de cerca este caso, porque si no, mañana podría ser otro el que esté en la misma situación.

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