¡Indignados! Cubanos rebuscan en la basura para comer

La crisis en Cuba obliga a miles a buscar comida en la basura, evidenciando el colapso alimentario y la desesperación ciudadana.

¡Oye esto pa' que veas!

La cosa en Cuba se puso color de hormiga, mi gente. Ya no es cuento, miles de cubanos se la ven negra y tienen que meter mano en la basura para poder comer. ¡Sí, como lo oyes! Conchas, restos, lo que sea que tiren por ahí, se ha vuelto tesoro para sobrevivir.

Esta escena que antes ni se pensaba, ahora es el pan de cada día en La Habana, Santiago, Holguín, Santa Clara... ¡en toda la isla! La gente, desde viejitos hasta chiquillos, se la pasan esperando a ver qué botan los restaurantes o las casas para salvar el pellejo.

¿Dónde y cuándo está pasando este bochinche?

Esto no tiene un día ni una hora, es un relajo que se ve todos los días, a cualquier hora, en las calles y esquinas de las ciudades cubanas. Los que rebuscan, conocidos como 'buzos', están desde que sale el sol hasta que anochece, revisando los contenedores de basura.

El historiador Boris González Arenas dice que esto es culpa de las decisiones del gobierno, que han quitado los alimentos de la libreta y han dejado a la gente a la buena de Dios. ¡Como si los condenaran al hambre!

¿Y esto por qué nos importa?

Porque refleja que el sistema no da más. La comida que te daban ya no llega, y lo poco que llega, o lo que venden por ahí, cuesta un ojo de la cara. Los sueldos no dan ni pa' empezar, así que la gente tiene que buscarse la vida como pueda.

Que miles de personas tengan que revolver la basura para comer es una emergencia, ¡una emergencia humanitaria de las grandes! Muestra el colapso total del abastecimiento en la isla.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, el gobierno cubano a veces niega que exista esa pobreza tan cruda en las calles. Pero por otro lado, la gente en la calle, los que saben lo que pasa de verdad, documentan lo contrario. ¡Unos dicen blanco y otros negro!

Mientras tanto, Estados Unidos ha ofrecido 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para el pueblo cubano, ¡y hasta ha dicho que la Iglesia Católica podría ayudar a repartirla! Pero La Habana, por ahora, no ha dado el sí.

¿Y ahora qué?

Pues lo que viene es seguir de cerca cómo se resuelve este lío. Si el gobierno acepta la ayuda, si la cosa mejora o empeora. Lo cierto es que la situación está que arde y hay que ver qué pasa con la comida y con la gente que la necesita.

Hay que estar pendientes a ver si la oferta de ayuda se concreta y si eso alivia un poco a los cubanos que hoy se ven obligados a buscar su sustento en los desperdicios. ¡La cosa sigue caliente!

Más noticias