¿Y tú supiste lo último? ¡El Himalaya se desmorona y deja un reguero de muerte y desaparecidos!

Una riada devastadora en el Himalaya deja al menos 359 muertos y más de 1.300 desaparecidos. Cientos de extranjeros figuran entre las víctimas.

¿Qué pasó?

¡Oye esto pa' que veas! Una avalancha brutal se desató en el Himalaya, y soltó un diluvio de agua, barro y rocas que se llevó por delante pueblos enteros en la frontera de Nepal y Tíbet. Esto no fue un aguacero normal, ¡fue un desastre que ha dejado un rastro de destrucción por donde pasó!

Al principio se hablaba de menos gente, pero los números no paran de subir. Ahora mismo, se habla de más de 350 almas perdidas y casi 1.400 personas de las que no se sabe nada. ¡Una barbaridad!

¿Dónde y cuándo?

Esto pasó en la frontera entre Nepal y Tíbet, específicamente en la zona del río Bhotekoshi y sus alrededores. La desgracia ocurrió hace poco, y el aluvión de escombros y agua bajó con una fuerza tremenda, arrasando todo a su paso.

Imagínate el cuadro: carreteras borradas, puentes que ya no existen, y el río convertido en un monstruo de lodo. La gente estaba haciendo su vida, peregrinando, de turista, y de repente, ¡zas! Todo se vino abajo.

¿Por qué importa?

Esto no es un detallito que pasa y ya. Afecta a muchísima gente que vivía allí, claro, pero también a cientos de extranjeros que estaban de paseo o en peregrinación. ¡Imagínate el susto y la pérdida para sus familias!

Además, el peligro sigue latente. Con tanto escombro tapando los ríos, se pueden formar represas y causar nuevas inundaciones. Hay que estar con el alma en vilo por lo que pueda pasar después.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, las autoridades de Nepal y China están dando las cifras, que no paran de crecer. Dicen que están buscando a los desaparecidos con todo lo que tienen: helicópteros, perros, equipos de rescate... ¡un lío!

Los científicos creen que todo empezó con un deslizamiento enorme, quizás hasta un glaciar que se vino abajo. Pero lo que está claro es que la fuerza de la naturaleza se desató y causó esta tragedia.

¿Qué viene ahora?

Pues ahora toca seguir de cerca cómo avanzan los rescates y si las represas de escombros que se formaron van a aguantar o van a desbordarse. Las autoridades mantienen la alerta y siguen sacando a la gente de las zonas de riesgo.

La cifra de muertos y desaparecidos seguro que va a cambiar, y para mal, mientras los equipos llegan a los sitios más afectados. ¡Esto es una carrera contra el tiempo y contra la propia naturaleza!