¿Se nos va la gente? Cuba se hunde en la crisis demográfica con más muertes que nacimientos

Cuba's population drops below 9.4 million as deaths outnumber births by nearly two to one, deepening a demographic crisis fueled by low fertility and emigration.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Cuba se nos está acabando el punch. La cosa está que no es chiste: para empezar el año 2026, ¡pum!, nos encontramos con que somos 9.436.440 cubanos. Y esto no es de ahora, el combo de que nacen pocos, los viejitos se van sumando y la gente joven coge la maleta y se va, ¡eso nos está pasando factura!

Lo más gordo es que por cada chamaquito que nace, se nos van casi dos abuelos. ¡Sí, leíste bien! En 2025, por cada 68.051 nacimientos, se apuntaron 134.354 defunciones. ¡Casi el doble! Esto es una bajada que no se veía en años y que tiene a los que estudian la gente con dolor de cabeza.

¿Y dónde es el relajo y cuándo se puso así?

El dato gordo de los 9,4 millones y el desbalance de muertes y nacimientos es del inicio de 2026. Pero esta película la venimos viendo venir. Los nacimientos han ido cayendo en picada: de casi 99.000 en 2021, a unos 95.000 en 2022, bajando a poquito más de 71.000 en 2024, hasta llegar al mínimo histórico en 2025.

La gente más joven, los menores de 35, que son como la mitad de los que quedan, son los que más se están yendo. Los especialistas del CEDEM de la Habana dicen que la mitad de los que emigraron en 2024 eran de ese grupito. Por eso, ahora hay menos niños de 0 a 4 años que de cualquier otra edad, ¡y los que tienen entre 30 y 34 son los que más abundan!

¿Y a quién le cae esto y por qué nos importa?

Mira, esto es un problema serio para el futuro del país. Si no nacen suficientes niños, ¿quién va a trabajar mañana? ¿Quién va a cuidar a los viejitos? El envejecimiento de la población y la falta de relevo generacional son un bombazo para la economía y la sociedad entera.

Además, aunque han bajado un poquito los embarazos en las chamaquitas de 15 a 19 años, todavía hay 47.1 por cada mil. Eso trae rollos sociales, educativos y de salud que no nos podemos quitar de encima.

¿Qué dicen los que saben y los que están en el candelero?

Los expertos del CEDEM están claros: esto no se arregla solo esperando que la gente tenga más hijos. Dicen que hay que meterle mano a la cosa para que los jóvenes no se quieran ir, ¡que tengan futuro aquí!

Por un lado, sugieren educación sexual completa y acceso fácil a métodos para no tener bebés cuando no es el momento. Por otro, y esto es clave, hay que crear condiciones para que la vida aquí valga la pena. ¡Que no se vayan! Para revertir la crisis demográfica, hay que frenar la emigración y darles oportunidades reales a las nuevas generaciones.

¿Y ahora qué se espera?

Pues que esta situación siga transformando la isla. Menos nacimientos, más muertes y la gente joven buscando horizontes fuera, ¡eso es un cóctel que nos deja retos enormes para los próximos años!

Todavía queda ver si las medidas que se tomen, si es que se toman, logran frenar esta tendencia. Lo que está claro es que la pirámide poblacional de Cuba está cambiando de forma dramática, y las consecuencias económicas y sociales se harán sentir.