¿Y la demencia en Cuba se quedó quieta mientras en otros lados se desata?
Un estudio revela que la demencia se mantiene estable en Cuba y República Dominicana, mientras aumenta en México, Perú y Puerto Rico. ¿El secreto? Factores de riesgo controlados.
Qué pasó
Oye, que se ha hecho un estudio sabroso, de esos que ponen a pensar, y parece que en Cuba la cosa de la demencia se quedó más o menos igualita que hace veinte años. ¡Imagínate! Mientras en otros lados de la región, como México, Perú y Puerto Rico, la gente se está viendo más afectada por esta enfermedad, en la isla parece que la cosa está más controlada.
Esto no es un cuentico de radio bemba, eh, que el estudio salió en una revista científica seria, ¡JAMA Neurology! Los que lo hicieron son unos duros de la Universidad de Washington y de la Universidad de Newcastle. Analizaron a miles de personas mayores de 65 años en varios países y sacaron conclusiones que te dejan picao.
Dónde y cuándo
El estudio se metió en cinco territorios: Cuba, República Dominicana, México, Perú y Puerto Rico. Le dieron seguimiento a más de 16.000 personas, comparando datos de entre 2003 y 2006 con lo que pasó entre 2016 y 2020. Vieron cómo la enfermedad pegaba más o menos en cada sitio.
Y la sorpresa fue grande: mientras en México el aumento fue del 9.6% al 14.5%, en Perú del 7.6% al 11.7%, y en Puerto Rico del 10.7% al 15.7%, en Cuba ¡nada de eso! La República Dominicana también se salvó del gran repunte. ¡Parece que el Caribe tiene su propio ritmo!
Por qué importa
Bueno, esto importa porque te dice que no es que el envejecimiento traiga la demencia como si fuera algo inevitable. Los investigadores creen que en Cuba y República Dominicana quizás no han pegado tanto la obesidad, el comer cosas no muy sanas o el estar todo el día sin moverse, que son unos cuantos factores de riesgo que hacen que la demencia se ponga más brava.
Si en estos países se ha logrado controlar, quiere decir que otros también pueden. Es como si te dieran una pista para que la gente no termine sufriendo tanto de esto, que es de lo que más incapacita a los viejitos. ¡Ponerle freno a esto es oro molido!
Qué dicen las partes
Los científicos que hicieron el estudio, como el doctor Jorge Llibre-Guerra, andan con un optimismo cauteloso. Dicen que la estabilidad en Cuba y República Dominicana es una buena señal, una esperanza de que no todo está perdido si uno se pone las pilas con los riesgos que se pueden cambiar.
Pero ojo, que no se tiran flores nada más. Alertan que el envejecimiento de la población en toda Latinoamérica va a ser un reto gigante. Por eso, insisten en que los gobiernos se pongan serios con la prevención, con cómo detectar la enfermedad a tiempo y con cómo atender a los que ya la padecen. ¡Hay que ponerse las pilas con vigilancia y programas!
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir de cerca esta historia. Los investigadores quieren seguir investigando por qué pasó esto en Cuba y República Dominicana. Además, nos dan unos consejitos que suenan a sentido común: muévete, cuida la presión y el azúcar, no fumes, y habla con tu médico si notas algo raro. Fomentar la vida social también ayuda, ¡a no aislarse!
La cosa está clara: controlar la obesidad, el sedentarismo y las enfermedades asociadas puede ser la clave para que la demencia no nos dé una pela. Hay que estar pendientes y cuidarse, que el futuro de la salud mental en la región depende de las acciones de hoy.