¿Qué pasó con el joven cubano desaparecido en Tennessee? Hallan su carro en lugar sospechoso
Un joven cubano de 24 años, Jairo Azcuy Zamora, desaparecido en Tennessee, fue encontrado. Su vehículo apareció en una zona inesperada, aumentando la preocupación.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… Jairo Azcuy Zamora, un muchacho cubano de 24 años, lleva más de tres semanas desaparecido en Tennessee. La cosa se puso rara cuando las autoridades encontraron su carro, pero de él ni rastro.
Todo empezó el pasado 15 de mayo. Jairo salió de Madison, cerca de Nashville, con rumbo a Miami. Habló con su mamá, Yusleidy Zamora, y le dijo que todo estaba bien. Después de eso, ¡pum!, teléfono apagado y nadie más supo de él.
Dónde y cuándo
La cosa se complicó más porque el carro, un Toyota Camry gris oscuro, lo hallaron en el condado de Grundy. Esa zona está al sureste de Tennessee, y queda lejos, muy lejos, de la ruta normal de Nashville a Miami.
Imagínate el susto. ¿Qué hacía el carro por allá? La familia está que no duerme, pensando en mil cosas.
Por qué importa
Esta desaparición tiene a todo el mundo con el Jesús en la boca. Es un joven cubano intentando hacer su vida en Estados Unidos, y que desaparezca así, sin más, preocupa un montón.
No es un caso más; es un ser humano, un hijo, un amigo. La gente quiere saber qué pasó y que aparezca sano y salvo. La comunidad está movilizada.
Qué dicen las partes
Por ahora, las autoridades están investigando, pero no han dado muchas pistas. La familia, desesperada, ha lanzado una campaña fuerte en redes sociales y entre la comunidad cubana para ver si alguien vio algo.
Dicen que pudo ser un accidente, una emergencia médica o cualquier otra cosa que le impidiera avisar. Pero hasta que no haya pruebas, todo es especulación.
Qué viene ahora
Lo que queda es seguir buscando y esperar noticias. La policía pide ayuda a cualquiera que tenga información. El Buró de Investigación de Tennessee tiene líneas abiertas para quien sepa algo.
Hay que mantener los ojos abiertos y esperar que Jairo aparezca pronto, sano y salvo. Cruzando los dedos por él y su familia.