¿Un piloto fantasma en Air Canada? Capturan al capitán que voló 900+ veces sin licencia
Un piloto de Air Canada fue detenido por supuestamente volar más de 900 vuelos comerciales durante una década sin la licencia de capitán requerida, en un caso calificado como extraordinario.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! A un piloto de Air Canada lo tienen ahora mismo bajo candado. Se trata de un hombre de 59 años que, al parecer, se pegó a los controles de más de 900 aviones comerciales por más de diez años sin tener el carnet que lo acreditara como capitán. ¡Un caso que ni en las películas, compadre!
El supuesto pájaro de vuelo, llamado Geoffrey Wall, empezó en la aerolínea allá por 1998 y lo subieron a comandante en 2009. Pero, ¡ojo!, que según los policías, este señor no tenía la Licencia de Piloto de Transporte de Línea Aérea (ATPL), que es obligatoria para ser el que manda en un avión comercial. Parece que le puso a la compañía y a los que regulan unas credenciales falsas y se la coló a todo el mundo por años.
Dónde y cuándo
Esto se descubrió en Canadá, justo en la Región de Peel, donde opera la Policía. El arresto fue el 1 de junio de este año, pero la cosa viene de atrás, porque se estima que voló como si nada entre 2009 y 2025. ¿Y dónde volaba? Pues por rutas internacionales, dándole a distintos tipos de aviones. Imagínate el gentío que subió a esos vuelos, pensando que el que estaba al mando era un profesional con todos los papeles en regla.
Los investigadores lo han calificado como un caso rarísimo, difícil de creer, como sacado de un guión de cine. ¡Noventa, casi cien viajes al año, por doce años! Quién sabe cuántos pasajeros subieron y bajaron sin tener la menor idea de esta situación.
Por qué importa
Pues mira, aquí lo que importa es la seguridad, ¿entiendes? Cuando uno se monta en un avión, confía en que la persona que está al mando tiene toda la experiencia y la certificación necesaria. Que un tipo pueda operar tantos vuelos sin la licencia adecuada, por tantos años, levanta muchas dudas sobre los controles de las aerolíneas y los organismos reguladores.
Esto no es un lío menor. Afecta la confianza del público en el transporte aéreo. Además, pone el foco en cómo se verifican las credenciales en una industria tan sensible. La gente quiere saber que las reglas se cumplen, no que hay quien se las salta y sale impune por tanto tiempo.
Qué dicen las partes
La Policía de la Región de Peel dijo que esto era como una película, por lo tremendo del engaño. Por su parte, Air Canada salió a decir que la seguridad de sus vuelos nunca estuvo en juego. Explicaron que el piloto tenía una licencia comercial válida, hizo todos sus entrenamientos y pasó las pruebas obligatorias, incluso las de vuelo cada seis meses y las evaluaciones anuales con examinadores del Ministerio de Transporte de Canadá.
Lo que sí admitieron es que, al detectar la falta de la licencia ATPL, lo sacaron del puesto inmediatamente y avisaron a las autoridades. Hicieron una investigación interna y, por ahora, dicen que no han encontrado a nadie más como él. El chivatazo, al parecer, vino de una revisión de rutina del Ministerio de Transporte.
Qué viene ahora
La investigación todavía está abierta, y todavía no queda claro cómo este señor se las arregló para mantener la fachada por tanto tiempo. Las autoridades quieren saber cómo fue posible que el sistema no lo detectara antes. Habrá que ver qué va a pasar con él, con la aerolínea y, sobre todo, qué medidas van a tomar para que algo así no vuelva a suceder. Porque lo que está claro es que el susto y las preguntas se quedan en el aire.