¿Y el agua cuándo? Pinar del Río se ahoga en la sequía por culpa de averías y apagones

Más de 169,000 pinareños sufren por falta de agua, con cortes que superan los tres meses. Averías y apagones agravan la crisis, obligando a costosas alternativas.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! En Pinar del Río la cosa está color de hormiga con el agua. Más de 169,700 personas están sufriendo porque el chorro no llega, y en algunos barrios, ¡imagínate!, llevan más de tres meses sin ver gota.

La vaina se pone peor con los apagones y los equipos de bombeo que se rompen a cada rato. La gente tiene que buscarse la vida como pueda, y eso sale caro, muy caro.

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo en la provincia de Pinar del Río, Cuba. El director de Acueducto y Alcantarillado, Robert Hechevarría Ramírez, soltó la sopa en el periódico Guerrillero. Dijo que tienen 46 equipos de bombeo y seis de rebombeo en los campos de pozos dañados.

Además, las tres tuberías grandes que le dan agua a la capital de la provincia también están con problemas. Una de 20 pulgadas necesita dos bombas, otra de 30 funciona a medias, y una de 36 hasta se paró por una avería reciente.

Por qué importa

Esto no es un jueguito, ¡eh! Cuando no llega el agua, la vida se complica de una forma que no te imaginas. Las familias que dependen de un salario o una pensión, sobre todo en pesos cubanos, no pueden pagar los camiones cisterna privados, que cuestan ¡más de 15.000 pesos por un poco de agua!

Así que la falta de agua no es solo un lío de tuberías rotas, es un golpe al bolsillo que ya está bien flaco por la inflación y la escasez.

Qué dicen las partes

Por un lado, el director de Acueducto reconoce las averías y los apagones como causas principales. Por otro, la empresa también admite que la mala planificación y gestión le meten cizaña al asunto.

Los funcionarios aseguran que llevan como tres años arreglando las redes, pero en vez de mejorar, los ciclos de reparto son más largos. La gente, claro, espera una solución ya.

Qué viene ahora

Lo que se ve es que la situación sigue tensa. Aunque hay agua en Pinar del Río, la infraestructura no da abasto para que llegue a las casas.

Habrá que seguir de cerca si los arreglos prometidos por fin funcionan o si la gente seguirá haciendo malabares para conseguir cada gota de este recurso vital.