¡Le tumbaron el chiringuito! Periodista cubano rechaza ser "influencer" tras robo de sus equipos

Periodista cubano Adelth Bonne denuncia robo de sus equipos por autoridades, exigiendo que no le llamen influencer, sino activista político y periodista.

¡Oye esto pa' que veas!

Al periodista independiente y activista político Adelth Bonne le tumbaron el chiringuito. Anda denunciando por ahí que las autoridades le robaron sus equipos de trabajo. Pero ojo, que él mismo salió a aclarar que a él no lo metan en el saco de los influencers, ¡nada de eso! Él es periodista y activista político, con todas las letras.

Parece que Bonne se dio un viajecito hasta Arroyo Naranjo con la misión de recuperar una tarjeta SIM que tiene desde que estaba en la escuela. Y en medio de todo, le quitaron sus cacharros.

¿Dónde y cuándo? El bochinche en Arroyo Naranjo

El asunto ocurrió hace poco, allá en el municipio de Arroyo Naranjo. Bonne explica que fue a buscar una tarjeta SIM que, según dice, usa desde la escuela y por la que pagó su buen dinerito. El calor y la tensión seguro que estaban al rojo vivo en ese momento.

Los equipos que le quitaron, según él, no eran para hacer promociones ni nada de eso de los negocios de ahora. Eran para hacer periodismo, para contar lo que pasa en Cuba.

¿Por qué importa este cuento? ¡Porque lo quieren callar!

Bonne insiste en que esto no fue un decomiso, ¡sino un robo! Y que el objetivo es claro: silenciar su trabajo de denunciar el sistema. Él no quiere que lo vean como uno de esos que solo hacen videos para entretener o vender, ¡él va por la libertad y en contra de la dictadura!

Marcó distancia de los que viven de las redes para el relajo, quiere que quede claro que lo suyo es serio, aunque lo cuente con picardía.

¿Qué dicen las partes? El afectado y el silencio oficial

Por un lado, está Bonne, que grita a los cuatro vientos que le robaron y que él es periodista, no influencer. Da su versión de los hechos con el drama que lo caracteriza.

Por el otro, pues, el silencio habitual de las autoridades, que seguramente ni se inmutan ante el grito del activista. No hay comunicado oficial, solo la palabra de Bonne contra la acción que él califica de robo.

¿Qué viene ahora? La lucha no para

Aunque le quitaron lo suyo, Bonne no se va a quedar quieto. Está usando equipos prestados para seguir mandando sus mensajes. Dice que aunque no se oiga ni se vea igual de bien, la cosa sigue igual.

La transmisión puede que sufra un poco, pero su postura crítica y su cobertura de la realidad cubana desde la calle no se van a apagar. La lucha sigue, con o sin equipos propios.