¿De Texas a África Central? Deportan a cubano con familia en EE.UU. y lo dejan botado

Un cubano con familia y petición aprobada en EE.UU. fue deportado a República Centroafricana, dejándolo en precariedad sin documentos ni recursos.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... Un caso que tiene a todos con la boca abierta: Eric González Peña, un cubano de 44 años, lo deportaron desde Estados Unidos y lo mandaron pa' la República Centroafricana. ¡Imagínate tú! Este hombre vivía en Texas, casado con una ciudadana yanqui, con un hijo chiquitico, y hasta tenía una petición familiar aprobada.

Pero nada de eso valió. En un operativo migratorio de esos que dejan a la gente en el aire, lo mandaron directo a Bangui, la capital. Y no fue solo él, ¡se llevaron a casi 90 migrantes más! De esos, 69 eran cubanos. ¡Menudo paquete!

Dónde y cuándo

Todo este drama ocurrió hace poco, a finales de 2025, cuando Eric salió de un centro de detención en Luisiana. El vuelo, que salió sin que nadie supiera bien a dónde iba, terminó aterrizando en Bangui, en África Central. Los deportados se enteraron del destino final en pleno vuelo, ¡qué bochorno!

Ahora Eric está en Bangui, compartiendo espacio con más de treinta personas, todos en unas condiciones súper precarias. Ni documentos tienen para estar ahí, ni permiso para trabajar, y ni hablar de atención médica o comida que valga la pena.

Por qué importa

Esto importa porque demuestra cómo las políticas de expulsión de Estados Unidos están llegando a puntos insospechados. No es solo mandar a la gente pa' su país, ahora es mandarlos a terceros países, a veces sin importar si tienen familia o raíces en otro lado.

La gente está hablando de esto porque es una muestra de la vulnerabilidad en la que quedan los migrantes. Imagínate tú, con familia en un país, y de un momento a otro te ves en medio de África, sin nada, luchando por lo básico. Es un golpe duro pa' la familia y pa'l que se queda con el alma rota.

Qué dicen las partes

Por un lado, la esposa de Eric, Isabel Estua, está que no cabe en sí de la rabia. Dice que las autoridades migratorias ni le avisaron, ni actualizaron dónde estaba su marido, y estuvo casi dos días sin saber nada de él. La defensa de Eric dice que la deportación no debió ocurrir, que había recursos legales pendientes y hasta una fecha de protección que se pasaron por alto.

Y por el otro, las autoridades migratorias de Estados Unidos, bueno, ellos cumplieron con una orden de deportación. La excusa es que él no se presentó a una cita judicial después de cruzar la frontera desde México. Pero claro, esto es parte de acuerdos que tienen para mandar a la gente a estas naciones africanas.

Qué viene ahora

Pues ahora lo que queda es ver qué pasa. Las familias y las organizaciones humanitarias están en pie de lucha, alertando sobre los peligros de salud en esa región, como la malaria, y buscando cómo ayudar a estos deportados.

Se habla de buscar vías legales o asistencia internacional para que los reubiquen. Pero la verdad, el futuro se ve nublado para Eric y los otros cubanos que terminaron en este limbo. Habrá que seguir de cerca a ver si consiguen salir de ese apuro.