¿Y estos angelitos dónde se metieron? ¡Aparecen sanos y salvos los dos niños perdidos en Granma!

Dos niños de 4 y 6 años desaparecidos en Granma fueron encontrados con vida en un cañaveral, tras una intensa búsqueda que movilizó a la comunidad.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que se nos perdieron dos chiquiticos en Granma, ¡imagínate el susto de los padres! Pero tranquilo, que la cosa no llegó a mayores. Dos niños, uno de cuatro añitos y el otro de seis, se dieron una escapadita de casa sin decir ni pío, y claro, la familia se puso como loca buscándolos.

Esto prendió las alarmas en el barrio de Mabay, en Bayamo, porque los nenes desaparecieron y nadie sabía por dónde andaban. ¡Vieras el revuelo que se armó!

¿Y dónde fue el bochinche?

El cuento se puso caliente en Mabay, un pedacito de Granma. Los niños salieron de su casa y se esfumaron, dejando a todos con el Jesús en la boca. El sol apretaba, la preocupación crecía, y los vecinos se unieron a la búsqueda sin pensarlo dos veces.

Fue en medio de esa tensión que se dio el operativo, buscando por todos lados, con el corazón en un puño. La noticia corrió como pólvora, y todos esperaban un final feliz.

¿Por qué importa este drama?

Bueno, porque son niños, ¡y de esa edad! La gente se preocupa, se imagina lo peor, sobre todo cuando están de vacaciones y andan más sueltos. Se nos recuerda que hay que tener el ojo encima de estos angelitos, que a veces se nos pierden en cualquier esquina.

El susto que se llevó la familia, y hasta los vecinos, es algo que se entiende. Ver a los nenes perdidos te da un vuelco el corazón, y la alegría de encontrarlos es gigante.

¿Y qué dicen unos y otros?

Los familiares estaban desesperados, claro está. Por otro lado, los que se encargaron de la búsqueda, gente del Ministerio del Interior y bomberos, le metieron empeño para encontrarlos. Los vecinos, apoyando, pegando carteles, preguntando en cada esquina, todos unidos por una misma causa.

La gente en redes sociales, al enterarse, no paraba de decir ¡qué alivio! Unos celebraban el final feliz y otros aprovechaban para recordar a los padres que hay que cuidar más a los muchachos, que con tanto calor y juego, se les va el tiempo volando.

¿Qué pasa ahora?

Lo bueno es que los nenes aparecieron sanos y salvos, sin un rasguño. Ya están de vuelta con sus familias, y la tranquilidad regresó a Mabay. Se acabó el drama y la angustia.

Ahora, lo que queda es seguir cuidando a esos chiquitines, que anden siempre vigilados y que disfruten de sus vacaciones sin que nadie se lleve un susto de muerte. La gente seguirá comentando esto por un tiempo, celebrando que todo terminó bien.