¿Y ahora qué? Florida cierra filas y pone candado a colegios para indocumentados

Florida propone prohibir la matrícula de estudiantes indocumentados en sus colegios estatales, exigiendo verificación de estatus migratorio para el acceso a la educación superior.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Florida se pusieron serios con el tema de la migración, y ahora van a ponerle freno a quiénes entran a estudiar en los colegios estatales. El Departamento de Educación del estado ha soltado una propuesta que, de pasar, le diría adiós a miles de estudiantes que no tienen sus papeles en regla.

La movida es clara: quieren asegurarse de que solo ciudadanos o residentes legales puedan pisar las aulas de los 28 colegios que componen el Florida College System. Imagínate, un montón de chamaquitos que andan en proceso de regularización, con su estatus I-220A y todo, se quedarían en el aire.

¿Dónde y cuándo se está cocinando este lío?

La cosa se está cocinando en el mismísimo Departamento de Educación de Florida, y la propuesta se presentó hace poco, con la idea de que entre en vigor pronto. Esto no es de un día para otro; viene de un montón de iniciativas legislativas que han estado sonando en el estado, como esa ley que querían pasar para ponerle un tope a los estudiantes de fuera y otra que buscaba poner las cosas más difíciles.

Lo que sí aclaran es que esto va solo para los colegios estatales, las universidades públicas siguen aparte por ahora. Se dice que esto sigue la línea dura que Florida ha estado marcando últimamente, con cosas como quitarle los beneficios de matrícula reducida a los inmigrantes sin papeles y hasta firmando acuerdos con inmigración.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues, obvio, a esos miles de estudiantes indocumentados que sueñan con un futuro mejor y que veían en estos colegios una puerta abierta. Pero no solo a ellos. Los que analizan esto de cerca advierten que esto le cae también al estado mismo, que podría quedarse sin mano de obra calificada si le cierran las puertas a la gente que se prepara en sus centros de formación.

La cosa es que, si le quitas la oportunidad de estudiar a un montón de gente, al final es el propio sistema el que se resiente. Menos gente preparada para ciertos trabajos, menos movimiento en la economía... cosas que al final afectan a todos, no solo a los que están en proceso de migración.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, el Departamento de Educación está en su papel, argumentando que es una cuestión de cumplir la ley y mantener el orden. Dicen que esto es para asegurarse de que los recursos del estado se usen como deben ser, para los que tienen derecho a estar aquí legalmente.

Por el otro, los que defienden el acceso a la educación y los grupos pro-inmigrantes están que trinan. Señalan que esto es un golpe bajo a personas que, aunque no tengan los papeles al día, viven, trabajan y contribuyen en Florida. Dicen que negarles la educación es negarles la posibilidad de integrarse y aportar más al estado.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, la propuesta está ahí, dando vueltas para que la aprueben. Todavía no es ley, pero el panorama no pinta muy bonito para los estudiantes indocumentados que tenían puestos sus ojos en estos colegios. Habrá que ver si hay marcha atrás o si al final se impone la restricción y hay que buscar otras alternativas.

Lo que sí queda claro es que la batalla por el acceso a la educación sigue candente en Florida. Lo que venga después, quién sabe, pero de que hay tela por donde cortar, la hay. Hay que estar pendiente, porque esto puede cambiar el futuro de muchos.

Más noticias