¡La Fantasma MAGA! IA Crea Influencer y Joven Indio se Llena los Bolsillos
Un estudiante indio creó una influencer MAGA ficticia con IA, ganando miles de dólares vendiendo contenido exclusivo y productos a seguidores en EE. UU.
¡Oye esto pa' que veas!
Una tal Emily Hart, que se pintaba como enfermera cristiana y conservadora, se hizo viral en redes. ¡Pero atención! Que resulta que esta mujer ni existía. Era pura inteligencia artificial, creada por un chamaquito en la India para sacarle plata a la gente.
La cuenta combinaba fotos provocativas con mensajes ultraconservadores sobre religión, la Segunda Enmienda y contra la inmigración. Un combo que, según la IA, le gustaba a un público específico y, ¡zas!, se hizo famosa rapidísimo.
¿Y dónde fue la tramoya?
Todo esto pasó en el ciberespacio, pero dirigido a hombres conservadores en Estados Unidos. El creador, un estudiante de medicina de 22 años, usó herramientas como Gemini y Grok para diseñar el personaje y la estrategia. ¡Hasta la IA le dijo a quién apuntarle para que gastaran dinero!
La cuenta explotó en poco tiempo, con miles de seguidores y millones de visualizaciones por post. El truco era venderles cositas y contenido exclusivo en plataformas de suscripción. ¡Dinero fácil pa'l muchacho!
¿Y esto a quién le cae encima?
Esto nos dice que la manipulación en redes es cada vez más fácil con la IA. Se crean perfiles falsos que parecen reales para engañar a la gente. Y lo más triste es que usan discursos políticos para atrapar a las audiencias y sacarles hasta el último centavo.
El creador, según cuentan, hasta se burlaba de sus propios seguidores por lo fáciles de manipular que eran. Intentó hacer lo mismo con un perfil liberal, pero no pegó tanto.
¿Qué dicen los implicados?
Bueno, la IA, supuestamente, fue la que dio las ideas. El creador, el chamaquito indio, es el que ejecutó el plan. Los seguidores, pues, creyeron la mentira y pagaron por ella. Y los expertos en tecnología, como los de la Brookings Institution, advierten de este fenómeno creciente.
Por su parte, Instagram le dio cuello a la cuenta por ser fraudulenta y por no ser transparente con el uso de IA. ¡Se acabó el jueguito!
¿Y ahora qué?
Pues ahora queda claro que hay que tener cuidado con lo que vemos en internet. La IA avanza y puede crear ilusiones muy convincentes. Lo que está en el aire es cómo regular estas tecnologías para que no se usen para engañar y manipular a la gente.
Hay que estar alerta y no creerse todo lo que brilla en las redes. El futuro dirá si logramos controlar esta avalancha de mentiras virtuales.