¡Se nos fue el doctor del SIDA! Fallece Millán Marcelo, gloria del IPK
Fallece el Dr. Juan Carlos Millán Marcelo, destacado médico internista e infectólogo del IPK, conocido por su labor en la investigación del VIH/sida y otras enfermedades infecciosas en Cuba.
Qué pasó
¡Oye, que nos sacudieron con una noticia triste! Se nos fue el doctor Juan Carlos Millán Marcelo, un peso pesado de la medicina aquí en Cuba. Este miércoles, en el mismo Instituto Pedro Kourí (IPK) de La Habana, donde hizo gran parte de su carrera, nos dijeron adiós. El doctor Millán no era un médico cualquiera, era el que le metía duro a las enfermedades infecciosas, de esas que te dan un susto de muerte.
Su nombre sonaba fuerte en las salas de investigación y en los pasillos del hospital. Se dedicó en cuerpo y alma a entender y combatir enfermedades que nos preocupan a todos.
Dónde y cuándo
Esto pasó este miércoles, 16 de septiembre de 2026, en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), allá en La Habana. Imagínate, el lugar donde trabajó por décadas, ahí mismo se dio su último suspiro. El ambiente en el IPK, seguro, se puso gris con la noticia.
Era un hombre de ciencia, pegado a su laboratorio y a la cama de los enfermos, siempre buscando una respuesta, una cura.
Por qué importa
Esto importa porque el doctor Millán Marcelo era de los que aportaban de verdad, de los que dejaban huella. Estuvo metido hasta el cuello en la lucha contra el VIH/sida, una batalla que aún no hemos ganado. Pero no paró ahí, también le entró a la tuberculosis y a esas parasitosis que nos dan dolores de cabeza, como la fascioliasis.
Su trabajo no era solo para él, era para todos nosotros, para que estemos más sanos y seguros. Cada investigación, cada clase que dio, era un ladrillo más en la fortaleza de la salud cubana.
Qué dicen las partes
Desde el IPK sacaron un comunicado lamentando la pérdida, destacando su rol como médico, docente e investigador. Sus colegas y la gente que trabajó con él lo recuerdan con mucho cariño, hablando de su gran trayectoria y de todo lo que aportó a la medicina tropical del país.
La comunidad científica cubana está de luto, reconociendo el vacío que deja un profesional de su calibre. Sus aportes son innegables y su memoria vivirá en los pasillos del IPK y en los avances que ayudó a conseguir.
Qué viene ahora
Ahora, la tarea es seguir su legado. Los que quedan en el IPK y en la medicina cubana tienen la misión de continuar esa labor incansable contra las enfermedades infecciosas. Hay que mantener viva la llama de la investigación y la dedicación que él encendió.
Sus compañeros tendrán que redoblar esfuerzos en las áreas que él tanto impulsó, asegurando que su trabajo no se quede en el recuerdo, sino que siga dando frutos para la salud del pueblo.