¡Adiós, Papá Jonrón! Cuba despide a Lázaro Junco, el rey de los cuadrangulares

Lázaro Junco, conocido como 'Papá Jonrón', leyenda del béisbol cubano y Matanzas, falleció a los 67 años. Reconocido por sus más de 400 cuadrangulares y su humildad.

¡Oye esto pa' que veas! El béisbol cubano amaneció con un velón prendido. Se nos fue Lázaro Junco Nenínger, una figura que para Matanzas era como un padre, y para todos, un verdadero rey de los jonrones. Lo llamaban "Papá Jonrón", y vaya que se lo ganó con cada batazo que mandaba a comerse los pájaros.

Su carrera no fue solo de cifras, aunque tiene más de 400 cuadrangulares en las Series Nacionales. Fue un tipo sereno, con un compromiso que se sentía en el terreno. Se fue tras una larga enfermedad, y la tristeza es grande, pero su recuerdo es un tesoro para la pelota cubana.

¿Dónde y cuándo se fue el astro?

Este martes 2 de junio de 2026, el béisbol de Cuba se vistió de luto. Lázaro Junco, nacido en Limonar, Matanzas, nos dijo adiós a sus 67 años. Fue uno de los símbolos de su provincia, de esos que trascienden el tiempo y se meten en el corazón de varias generaciones de fanáticos. ¡Imagínate, el primer cubano en pasar de los 400 jonrones!

Se le veía en los estadios, y la gente iba con la esperanza de verlo conectar otro bambinazo histórico. Su casa, el terreno de juego, fue testigo de incontables momentos que quedaron grabados a fuego en la memoria de la isla.

¿Por qué importa que se nos haya ido?

Mira, reducir a Junco solo a sus números sería un pecado. Los que lo conocieron dicen que era un tipo modesto, respetuoso con todos, y que siempre estaba dispuesto a enseñar a los más jóvenes. No necesitaba hablar mucho; su ejemplo, su conducta dentro y fuera del campo, eso era lo que valía.

Después de colgar los spikes, siguió pegado al béisbol, dando consejos, ayudando a formar peloteros en Matanzas. Su experiencia era oro puro, una fuente de motivación constante para los equipos de su tierra.

¿Qué dicen las partes?

La noticia ha caído como un jarro de agua fría. La gente del béisbol, los aficionados de Matanzas y de toda Cuba, expresan su dolor y respeto. El sitio Cubadebate, que recogió la noticia, se hace eco del sentir general: una leyenda se despide, dejando un legado imborrable.

Los equipos y federaciones relacionadas con él seguramente emitirán comunicados lamentando su pérdida, pero más allá de las palabras oficiales, el sentimiento es de profunda admiración por lo que representó.

¿Qué viene ahora para la pelota cubana?

Ahora, la pelota cubana tiene la tarea de mantener vivo el recuerdo de figuras como Lázaro Junco. Su historia de perseverancia, sencillez y amor por el deporte es un ejemplo a seguir.

Sin duda, su nombre seguirá sonando en cada conversación de fanáticos, en cada anécdota de estadio, y en los sueños de los niños que hoy juegan y aspiran a ser como él. El "Papá Jonrón" dejó la vara muy alta, pero su ejemplo inspira a seguir dándole duro a la bola.

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