¿Se te va a apagar el carro? Gasolina por las nubes en la calle

Gasolina y diésel alcanzan precios récord en el mercado informal cubano en junio de 2026, reflejando escasez y alta demanda.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... ¡la gasolina está que quema en Cuba! En junio de 2026, los precios en el mercado informal siguen disparados, como si el combustible fuera oro líquido. La gente anda loca buscando cómo mover sus carros, pero el bolsillo no da para tanto.

La cosa está que arde, con la especial B-94 por las nubes, la regular B-90 casi igual, y hasta el diésel, que bajó un poquito, sigue siendo un dolor de cabeza. El mercado de a pie, el de la calle, es el que manda ahora mismo, porque en las gasolineras oficiales, ¡olvídate!

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo, a principios de junio de 2026, por toda Cuba. Desde La Habana hasta Guantánamo, te vas a encontrar con estos precios locos. Imagínate el calorcito, el bochorno, y tú ahí, en una cola o buscando a alguien que te resuelva el problema de la gasolina, con la billetera temblando.

El ambiente está tenso, sobre todo para los que dependen del motor para trabajar o simplemente para moverse. La oferta oficial no aparece, así que todo el mundo se las tiene que arreglar como pueda en este mercado paralelo que no da tregua.

Por qué importa

Bueno, esto importa porque sin combustible, mi hermano, aquí en Cuba no se mueve nada. ¿Cómo vas a ir al trabajo? ¿Cómo vas a llevar la comida? ¿Cómo vas a hacer tu negocio?

La gasolina es la sangre de la calle, de los transportistas, de los que venden de todo. Si está carísima, todo lo demás se pone caro también. La gente está aguantando, pero hasta ahí. Es un tema que nos afecta a todos, en el bolsillo y en el día a día.

Qué dicen las partes

Los que venden en la calle dicen que no hay mucho y que tienen que arriesgarse, por eso cobran lo que cobran. Los que tienen que comprar, se quejan de que es un robo, pero no tienen otra opción. El gobierno, bueno, siempre dice que están trabajando en eso, que hay problemas con las importaciones, que la culpa es del bloqueo... lo de siempre.

Los expertos dicen que es un desajuste del sistema, que la oferta no da abasto con la demanda. Unos señalan a la falta de divisas, otros a la ineficiencia. Lo cierto es que el ciudadano de a pie es el que paga el pato.

Qué viene ahora

Lo que se ve es que esto va pa' largo. Mientras no haya gasolina oficial que alcance, el mercado informal seguirá mandando y los precios seguirán bailando. Hay que estar pendiente, porque cualquier día sube o baja, pero difícilmente volveremos a ver los precios de antes.

Quizás vengan nuevas medidas, quizás mejore el suministro, pero por ahora, la cosa está complicada. Lo que sí es seguro es que hay que seguir de cerca esta historia, porque de ella dependen muchas cosas en la vida de los cubanos.

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