¿Te robaron la luz? Desmantelan banda que se robaba lámparas solares en Guantánamo

Desmantelan red en Guantánamo dedicada al robo y reventa de lámparas solares, afectando la seguridad pública y el alumbrado de la ciudad.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... Se armó un bochinche en Guantánamo porque desmantelaron una red que se dedicaba a robar lámparas solares por toda la ciudad. ¡Imagínate, te quitan la luz del portal o de la calle!

Al parecer, no era un par de vivos, sino varios jóvenes metidos en esto, robando las lámparas de los sitios más variados, desde las calles hasta centros de trabajo y casas.

Dónde y cuándo

Todo este lío se destapó hace poco, en las últimas semanas, y los robos se estaban dando en varios puntos de la ciudad de Guantánamo. Se habla de zonas como la circunvalación, cerca de la Facultad de Ciencias Médicas, los alrededores de la Plaza Mariana Grajales y hasta cerca de la terminal de trenes.

El robo se lo echaban encima, sobre todo, de madrugada. Varios vecinos empezaron a hacer sus quejas y ahí fue que las autoridades se pusieron las pilas.

Por qué importa

Esto no es un juego, señores. La falta de luz en las calles te pone de mal humor y, lo que es peor, te resta seguridad. Imagínate andar por ahí de noche sin luz, cualquiera se tropieza o algo peor.

Además, piensa en la plata que se gasta en poner esos equipos para que vengan estos vivos a llevárselos. Es un golpe para la comunidad, que necesita esas luces para sentirse más tranquila.

Qué dicen las partes

Por un lado, están los implicados. Se habla de unos ocho jóvenes detenidos y al menos seis más que supuestamente compraban las lámparas robadas. ¡Una red completa!

Dicen que los receptadores pagaban entre 15.000 y 20.000 pesos cubanos por cada lámpara. Parte de esos equipos, al parecer, se quedaban en establecimientos o se revendían. Las autoridades han recuperado más de veinte lámparas, que estaban puestas para alumbrar las calles y lugares públicos.

Qué viene ahora

La cosa no ha terminado. Las autoridades siguen investigando para saber hasta dónde llega esta red y si hay más gente metida en el ajo. No descartan que aparezcan más implicados, ya sea robando o comprando lo robado.

Este caso deja claro que hay que estar bien pendientes de proteger los bienes públicos y que la gente que compra cosas de dudosa procedencia también tiene su parte de culpa en todo este desorden.

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