¿Se murió la hermana de un pelotero famoso por falta de suero? ¡Tremenda vaina en Nueva Gerona!

La hermana de un conocido lanzador cubano murió por dengue hemorrágico tras llegar deshidratada y sin suero a un hospital en Isla de la Juventud.

¡Qué bochinche en Nueva Gerona! La tragedia golpea a la familia del pelotero Héctor Mendoza.

Imagínate tú la vaina: la hermana de Héctor Mendoza, esa gloria del béisbol de la Isla de la Juventud, María Luisa, de 27 años, nos dejó este sábado. Llegó al hospital Héroes del Baire con un dengue que la tenía mal, pero mal, mal.

La cosa se puso fea de verdad cuando, según cuentan, la muchacha llegó al centro de salud más muerta que viva, deshidratada a más no poder. Y para rematar, ¡zas!, que no había ni una gota de suero en el hospital. ¡Qué descaro!

¿Dónde fue la cosa y cuándo se armó este lío?

El escenario de esta tragedia fue el hospital municipal Héroes del Baire, allá en Nueva Gerona, Isla de la Juventud. Sucedió este sábado, un día que debía ser normal pero se convirtió en un drama.

La joven llegó al hospital en un estado crítico, casi sin vida, con el cuerpo pidiendo agua a gritos. Los familiares, desesperados, tuvieron que salir a correr por todos lados buscando el suero que no aparecía por ningún lado en el hospital.

¿Y esto por qué nos importa? ¡Vaya tela marinera!

Mira, este caso vuelve a poner el dedo en la llaga, en el hueco que hay en los hospitales cubanos. Parece mentira, pero con tanta enfermedad dando vueltas, que falten cosas tan básicas como el suero te dice mucho de cómo están las cosas.

La gente se pregunta qué pasa con la salud en la isla. Si a la familia de un deportista conocido le pasa esto, ¿qué será de la gente del común? Se siente la impotencia y la rabia, porque la salud es lo primero.

¿Qué dicen unos y otros en este enredo?

Por un lado, está la versión de una fuente que habló con medios independientes, asegurando que la joven llegó deshidratada y no había suero. Los familiares tuvieron que buscar por fuera para intentar salvarla.

Por otro lado, los familiares están destrozados y aún no han dicho nada públicamente. Y las autoridades sanitarias de la Isla de la Juventud, hasta ahora, no han soltado prenda sobre qué pasó realmente ni por qué faltaba el suero.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera de esta historia?

Pues mira, la cosa queda en el aire. Lo que sí está claro es que este suceso pone de manifiesto la dura realidad de la salud en Cuba, con enfermedades que atacan fuerte y recursos que escasean.

Habrá que ver qué dice el Ministerio de Salud Pública y si toman medidas para que estas cosas no sigan pasando. Porque la vida de una persona no puede depender de si hay suero en un hospital o no.