¿Engañaste pa’ ser Gringo? ¡Te Quitan la Beca y Hasta la Cédula!

EE.UU. le quitó la ciudadanía a Gurmeet Singh, de la India, por ocultar una violación y secuestro durante su naturalización.

¿Qué pasó? ¡Tremendo bochinche con un naturalizado!

Mira esto, que parece sacado de novela. Un tribunal en Nueva York le dijo adiós a la ciudadanía a un señor, Gurmeet Singh, que vino de la India y se hizo gringo. ¿El detalle? ¡Se le olvidó contarles que antes de jurar la bandera se había echado una bronca gorda: una violación y un secuestro de película de terror!

El mero mero fiscal general de allá, como diciendo la última palabra, soltó que la ciudadanía no es un escudo pa’ tapar fechorías. O sea, si te cuelas con un secreto oscuro, te lo sacan y te dan la patada.

¿Dónde fue el chisme y cuándo se armó el drama?

Esto se supo el 26 de agosto, en un tribunal federal de Nueva York, de esos que suenan importantes. Pero el lío viene de antes, de cuando Singh llegó a los Estados Unidos allá por 1992. Se quedó más tiempo del que debía y se las ingenió pa’ sacar residencia en el 2000, dizque por familia. ¡Tremenda jugada!

El detalle clave es que semanas antes de pedir la ciudadanía, allá por mayo de 2011, cuando él era taxista, se llevó a una pasajera a su casa. La pobre se quedó dormida y él, ¡zas!, la amenazó con un cuchillo, la ató, le tapó los ojos y le hizo lo peor. Menos mal que la muchacha se pudo escapar y pidió ayuda.

¿Y a mí qué me importa este lío? ¡La gente está que arde!

Pues mira, esto importa porque demuestra que el sistema, aunque a veces se le critique, ¡tampoco es pendejo! El gobierno de allá no quiere que cualquiera se cuele con mentiras. Si ocultas algo así de grave, te pueden quitar hasta lo que te dieron.

La gente está hablando de esto porque es un recordatorio de que la ley te persigue, hasta si crees que ya te salvaste. Y más importante, le da un respiro a la víctima y manda un mensaje clarito a otros que piensen hacer lo mismo.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

El gobierno, por medio de sus fiscales, dice que Singh obtuvo la ciudadanía con engaños y que eso no se puede permitir. Lo ven como un fraude al sistema migratorio. Que su intención es proteger la integridad de cómo se dan los papeles.

Por el otro lado, el juez que lo condenó después de que lo pillaron, le echó 20 años de preso por violación y secuestro. ¡Nada más y nada menos! El Departamento de Justicia insiste en que no le correspondía la ciudadanía legalmente.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera de este cuento?

Bueno, lo que queda claro es que el gobierno no se va a quedar de brazos cruzados. Este caso es una advertencia para todos los que piensan que pueden esconder sus antecedentes criminales y salirse con la suya. Espera que haya más vigilancia y que se investigue a fondo a los que buscan la ciudadanía.

El mensaje es directo: no te metas con el sistema migratorio de Estados Unidos si no vienes con las manos limpias. ¡Te pueden quitar hasta el aire que respiras si mientes!