¡Atrapados en la Terminal 3! Extranjeros tiran la toalla tras 12 horas de espera por guagua a Camagüey
Viajeros extranjeros pasaron más de 12 horas varados en el Aeropuerto José Martí esperando un transporte reservado a Camagüey. La demora generó preocupación sobre la logística.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate tú: un combo de viajeros extranjeros, con maletas listas y planes hechos, tirados en la Terminal 3 del Aeropuerto José Martí. ¿Y por qué? Porque la guagua que supuestamente los iba a llevar a Camagüey, esa que reservaron con semanas de antelación, se hizo esperar... ¡más de 12 horas! Una espera que se convirtió en un drama de aeropuerto.
Esto no es un cuento chino, fue lo que le tocó vivir a un grupo de turistas que aterrizó en La Habana con ganas de seguir su ruta por la isla. La noticia la soltó el periodista Mario Pentón, que compartió el bochinche y la desesperación de la gente.
¿Dónde fue el relajo y cuándo?
Todo este sainete ocurrió en la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. Los pasajeros, que llegaron de otros lares, se encontraron varados allí, sin poder avanzar en su viaje a Camagüey, una provincia que seguro esperaban conocer.
Pasaron las horas, se hizo de noche, amaneció quizás, y nada que aparecía el transporte prometido. Una espera eterna en un aeropuerto donde lo que menos quieres es pasar más tiempo del necesario, y menos cuando tienes todo coordinado.
¿Y a quién le cae arriba esto?
Pues a estos viajeros, claro está. Imagina la frustración de llegar a un país y que lo primero que te pase es esto. Les cambia el plan, se les enfría el entusiasmo y te da una imagen que no es la mejor.
Esto importa porque habla de cómo se organizan (o no) los servicios para quienes nos visitan. Cuando un viajero reserva con tiempo, espera que todo funcione como un relojito, no que le toque vivir esta odisea para poder moverse dentro de Cuba.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, están los viajeros, que imagino que estarían quejándose, preguntando, buscando quién les diera una respuesta, ¡y seguro que la cara no era de felicidad!
Por el otro, la información oficial no ha dicho ni pío. Nadie ha explicado por qué se demoró tanto esa guagua, quién fue el responsable de la falta de coordinación, ni si finalmente estas personas pudieron llegar a su destino. Silencio de radio, como quien no quiere la cosa.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa' Camagüey?
Pues la verdad, lo que viene es la incertidumbre para este grupo. ¿Lograron montarse en otro transporte? ¿Les resolvieron algo después de tantas horas? ¿Se les habrá dañado el itinerario por completo?
Lo que queda claro es que esta situación deja mucho que pensar sobre la logística del transporte turístico en la isla. Habrá que seguir de cerca si esto es un caso aislado o si se repiten estas historias para que no nos coja de sorpresa y se trabaje en mejorar.