¿Qué pasa con Erisbel? Hombre de 35 años con salud de hierro (por fuera) y cuerpo de cristal (por dentro)

Erisbel Leyva, 35, en Holguín, sufre meningoencefalitis, hemofilia A y esquizofrenia. Su familia pide ayuda ante su delicado estado de salud y precaria situación económica.

¿Qué pasó con este paisano? ¡Vaya drama!

Oye, que te cuento la historia de Erisbel Leyva Muñoz, un joven de 35 años que vive en Velasco, Holguín, en un barrio que le dicen La Cuchilla. La cosa está que no puede con su alma, y la gente por allá está moviendo cielo y tierra para echarle una mano.

Este muchacho tiene un historial médico que tela marinera. Imagínate, desde que tenía apenas 24 días de nacido le dieron una meningoencefalitis. Después, le salió otra cosa llamada hemofilia A. Y pa' rematar, a los 17 años, empezó a batallar con la esquizofrenia.

¿Dónde y cuándo se pone fea la cosa?

La noticia viene de Holguín, de ese reparto llamado José Ávila Serrano, conocido como La Cuchilla, en Velasco. El tiempo es ahora, que la situación apremia y el llamado a la solidaridad es urgente.

Erisbel está ahí, viviendo con sus padres, en su casa, que parece que está como entre rejas por la situación. Se habla de que hasta para las cosas más básicas le cuesta trabajo, y la familia lo cuida como puede.

¿Y por qué esto nos tiene que importar?

Porque al final, todos somos cubanos y la vida de uno nos toca a todos, ¿o no? Erisbel está sufriendo, y su familia se las ve negras para poder atenderlo como se debe.

Con una economía que apenas da pa' comer, ¿cómo consigues los medicamentos, la comida especial, o lo que sea que necesite un enfermo crónico? Esto nos dice mucho de las dificultades que pasan muchas familias para sacar adelante a sus seres queridos con enfermedades complejas.

¿Qué dicen las partes? ¡Ojo al dato!

Mira, la información salió de un llamado público que hizo un señor llamado Felipe González, que es el que está corriendo la voz. Al parecer, la familia está en una situación muy apretada, con ingresos que solo dan para lo básico.

No hay mucha declaración oficial de otro lado, pero el mensaje es claro: Erisbel necesita ayuda. Sus padres están al pie del cañón, cuidándolo día y noche.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues lo que se espera es que la gente se ponga la mano en el corazón. El llamado es para que quien pueda y quiera, eche una mano. Ya sea con donaciones, medicinas, o lo que sea que sirva.

La solidaridad es la clave aquí. Si quieres saber cómo ayudar o tener más detalles, lo mejor es buscar a Felipe González, que es quien está canalizando todo. A ver si entre todos podemos aliviar un poco el peso de esta familia.