¿Qué le pasa a Suiza con Cuba? ¡Los negocios se achican por miedo a EEUU!
Empresas suizas reducen sus negocios con Cuba debido a dificultades financieras y el temor a sanciones de Estados Unidos, afectando exportaciones y turismo.
¡Qué se armó!
Parece que las empresas de Suiza le están dando la espalda a Cuba, y no es por falta de ganas de hacer negocios. ¡Nada de eso! El asunto se pone feo porque el billete no llega fácil y, sobre todo, porque le tienen un miedo que no les cabe en el cuerpo a las sanciones de Estados Unidos.
Las exportaciones suizas, que antes le vendían a la Isla de todo un poco, ahora andan por el suelo. Imagínate, cosas como papel, relojes y hasta medicinas, que antes se vendían por millones, ahora apenas dan para un saludo.
¿Dónde y cuándo pasó este relajo?
Esto viene pasando desde hace rato, pero se ha puesto peor en el 2026. Estamos hablando de las operaciones comerciales entre Suiza y Cuba, que antes fluían, pero ahora se ahogan en papeleo y en la incertidumbre de si vendrán los problemas con el Tío Sam.
El dinero, que debería entrar a las empresas suizas por lo que venden, se queda atascado. Las facturas se emiten, sí, pero el pago es una odisea. Es como si el bolsillo de Cuba estuviera cerrado con siete candados.
¿Y a quién le afecta este cuento?
Pues mira, esto le cae encima a todo el que tiene que ver con el comercio entre los dos países. Las empresas suizas están que trinan porque no pueden cobrar bien sus productos, desde el papel hasta los famosos relojes que ya ni se venden.
El turismo también sufre. Hay un operador de Zúrich que antes se traía miles de turistas para la Isla y ahora apenas trae a unos poquitos. ¡Imagínate la caída de ingresos!
¿Qué dicen las partes involucradas?
Por un lado, la Cámara de Comercio suizo-cubana dice que el problema es que las empresas cubanas no pueden pagar fácil. Los bancos, por su parte, andan con el Jesús en la boca, por eso del 'de-risking', que es como decir que prefieren no meterse en líos con países 'difíciles' para no chocar con las leyes de EEUU.
Hasta las transferencias de otras empresas que no van directo a Cuba, pero tienen alguna conexión, levantan sospechas en los bancos. ¡Un lío tremendo!
¿Qué puede pasar ahora?
Bueno, la Unión Europea tiene una ley para proteger a sus empresas, pero parece que no es suficiente. Los bancos europeos, que le tienen pánico a perder su acceso al sistema financiero de EEUU, prefieren curarse en salud y poner trabas a las operaciones.
Así que, por ahora, el panorama no se ve muy color de rosa para el comercio entre Suiza y Cuba. Habrá que ver si encuentran la forma de capear el temporal sin salir mal parados.