¡Se hunde el barco! Equipos rotos y médicos al límite en la salud cubana
Salud cubana en crisis: equipos rotos, falta de insumos y apagones ahogan hospitales. Pacientes esperan por estudios vitales mientras médicos hacen milagros con lo que queda.
¡Oye esto pa' que veas! La cosa está malita en los hospitales de Cuba.
Resulta que el sistema de salud, que antes era el orgullo de la isla, ahora está pasando por una crisis de las duras. Los equipos médicos se están cayendo a pedazos, no hay casi nada para trabajar, los apagones son el pan de cada día y los médicos y enfermeros se están yendo a buscar mejor vida por ahí. ¡Un desastre!
¿Dónde está el problema? Aquí y ahora.
Mira, en el Instituto de Oncología y Radiobiología en La Habana, que es de lo más importante que hay para el cáncer, los pacientes llevan semanas esperando por estudios que son clave para sus tratamientos. Los tomógrafos, que son unas máquinas para ver por dentro, están rotos en varios hospitales de la capital. ¿Y sabes qué? Todos esos estudios se están concentrando en las poquitas máquinas que sí funcionan, ¡y sirven para gente de toda La Habana y de otras provincias!
Por ejemplo, una señora de 64 años, Rosa Valentina Pérez, con cáncer de mama, no sabe cuándo le harán una tomografía para ver por qué no puede mover las piernas. Imagínate el dolor y la impotencia.
¿Y a quién le cae esto encima? A todos.
Por años, el gobierno decía que la salud gratuita era uno de los grandes triunfos. Pero ahora, con la economía por el suelo, la pandemia que nos dio un golpe fuerte, la falta de combustible y las dificultades para traer tecnología y repuestos, muchos servicios médicos están al límite. ¡Hasta en oncología, cardiología, riñones y para las mamás y los chiquitos la cosa está difícil!
El director de Electromedicina, Zholem Jorge Isaac, hasta reconoció que más de la mitad de las máquinas que usan para el cáncer no están funcionando bien. En ese mismo instituto de oncología, cerca de 1.200 pacientes esperan por radioterapia, ¡y el 80% de los equipos para diagnosticar y tratar están viejos o fallando!
Los doctores dicen que a veces tienen que empezar tratamientos sin poder saber si están funcionando de verdad. Y para los niños con cáncer, las pruebas básicas para seguirles la quimioterapia no se hacen a tiempo. ¡Imagínate la preocupación!
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Los técnicos de electromedicina hacen lo que pueden, inventando reparaciones con piezas viejas. Algunos médicos hasta madrugan para arreglar máquinas esenciales y que no se interrumpan los tratamientos. En cardiología, sin equipos modernos, los doctores tienen que fiarse más del ojo clínico y del electrocardiograma de toda la vida. Las operaciones del corazón han bajado un montón, y hay gente esperando hasta por marcapasos.
En los servicios de diálisis, las máquinas viejas y la falta de personal han obligado a acortar las sesiones. Los especialistas avisan que eso no es bueno para la calidad de vida de los pacientes. Además, con los sueldos bajitos y las condiciones tan duras, muchos médicos y enfermeros están cogiendo sus maletas y se van del país.
Los trabajadores de la salud siguen echándole ganas y usando el ingenio para que todo siga funcionando, pero la verdad es que el sistema se sostiene cada vez más por el sacrificio de ellos. La combinación de edificios viejos, falta de medicinas y la fuga de profesionales pone a la salud pública cubana en un aprieto bien serio.
¿Y ahora qué? A ver qué pasa.
Todo este panorama de equipos dañados, pocos insumos y el éxodo de personal deja a la salud cubana en una situación muy vulnerable. Habrá que seguir de cerca cómo intentan resolver este lío, porque la salud de todos está en juego.