¿Y eso qué fue? ¡Un dron GIGANTE de EE.UU. dando vueltas por Cuba!
Un dron militar MQ-4C Triton de EE.UU. sobrevoló al norte de Cuba, intensificando la vigilancia aérea en el Caribe.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que un dron de esos bien grandes y modernos de la Marina de los Estados Unidos, el tal MQ-4C Triton, se dejó ver dando vueltas al norte de Cuba. ¡Imagínate el aparato! Es una máquina diseñada para estar horas y horas en el aire, vigilando todo sin que casi nadie se entere.
Estos drones son como los ojos en el cielo que no duermen, con unos sensores que ven hasta lo que no se puede imaginar. El viaje de esta machine empezó en Mayport, Florida, y se fue a pasear por aguas internacionales cerquita de la isla, como si nada.
¿Dónde fue la bulla y cuándo?
Esto pasó este lunes, allá al norte de Cuba, en el famoso Golfo de México, o como le dicen otros, el Golfo de América. El dron volaba altísimo, a más de 14.000 metros, para que te hagas una idea, cubriendo un área que ni te cuento.
El ambiente estaba tranquilo en el aire, pero la presencia de un aparato así siempre pone a uno a pensar. Imagina el silencio de la altura con ese gigante surcando el cielo sin hacer ruido.
¿Y a quién le afecta esta vaina?
Bueno, pues esto le cae de lleno a la vigilancia en toda la región del Caribe. Los yanquis andan bien pendientes de las rutas marítimas y de todo lo que pasa por ahí. Cuba, por su parte, ya ha dicho mil veces que no le gusta que anden merodeando tan cerca.
La cosa es que estas misiones se están poniendo más frecuentes, y no es solo para ver quién pasa con qué, sino también para lo de las redes de tráfico y otras actividades que no son muy legales. Es como tener una cámara de seguridad gigante apuntando a tu casa.
¿Qué dicen los involucrados?
Por un lado, se interpreta como una estrategia de monitoreo constante, parte de ese juego de mirar y ser mirado. Dicen que es para mantener el orden y la seguridad en rutas importantes.
Por el otro, desde Cuba, la cosa se ve como una intromisión, una muestra de músculo. Las autoridades de la isla no se cansan de advertir sobre esta presencia militar que, aunque no sea para tirar bombas, siempre es una tensión.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?
Lo que está claro es que la vigilancia en el Caribe se ha puesto más intensa con estos aparatos. Estados Unidos tiene más ojos que nunca en la zona gracias a estos drones que no necesitan dormir.
Habrá que ver qué más pasa. Si estos vuelos se vuelven rutina o si es solo una demostración. Lo seguro es que la región sigue siendo un punto clave y estos aparatos son la nueva forma de vigilar el gallinero.