¡Dólar y Euro se plantan! 500 y 560: la brecha que no afloja al cubano.
El mercado informal en Cuba arranca el 17 de febrero de 2026 con el dólar a 500 CUP y el euro a 560 CUP. La brecha con las tasas oficiales persiste, apretando la economía cotidiana.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte que el cuento de nunca acabar con las monedas extranjeras sigue enredado. Parece que el dólar y el euro le cogieron el gusto a esos numeritos altos y no hay quien los baje. El 17 de febrero de 2026 amanecimos con el dólar ahí, plantado, en 500 pesos cubanos, y el euro, que no se queda atrás, en 560 CUP en la calle.
Pero la cosa no para ahí. Como si fuera poco, la MLC, esa que se usa para comprar en las tiendas que venden de todo, también decidió darse un estirón. Ahora está en 420.27 CUP, ¡un brinco notable! La gente está con el corazón en la mano, viendo cómo todo sube y el bolsillo se encoge.
Dónde y cuándo
Esto está pasando aquí mismo, en nuestra querida Cuba. El día exacto fue un martes, 17 de febrero de 2026. Desde que salió el sol, todo el mundo estaba pegado a las redes y a los comentarios de la esquina, esperando a ver si la cosa cambiaba o si seguía apretando. Los datos, como siempre, los suelta "El Toque", que son los que llevan la cuenta de este bochinche cambiario que nos tiene a todos con la calculadorita en la mano.
Es un sentir general, esa tensión que se mastica en las colas, en las guaguas, en todas partes. Uno se imagina a la gente viendo las cifras y soltando un "¡Ay, Dios mío!" o un "¡Qué descaro!".
Por qué importa
¿Y por qué nos importa tanto este relajo de los números? ¡Pues porque nos cae arriba a todos! Cada vez que el dólar o el euro suben, o se quedan arriba, la vida se pone más cara. El chismecito de la esquina no es solo un chismecito, es el precio del pollo, del aceite, del jabón. Es la comida de nuestros hijos y la ropa que usamos.
Esa brecha entre lo que dice el Banco Central y lo que se paga en la calle, que ya va por más de 40 pesos por dólar, es un espejo. Refleja que faltan divisas en el banco y que la gente ya no confía en el peso cubano ni para guardar un clavo. Es el termómetro de cómo está la cosa en la calle, y ese termómetro está hirviendo.
Qué dicen las partes
Por un lado, tenemos al Banco Central de Cuba, que es el que pone las reglas "oficiales". Ellos dicen que el dólar está en 458 CUP y el euro en 542.68 CUP. Como pueden ver, es un número bastante diferente a lo que la gente está pagando de verdad. Es como si vivieran en un mundo y nosotros en otro.
Del otro lado, la gente de "El Toque" nos cuenta la realidad de la calle, que el dólar y el euro están quietos en sus precios altos, y la MLC sigue subiendo. Es la verdad que se palpa, la que se sufre. Cada uno cuenta su historia, pero la que sentimos es la que nos llega al bolsillo.
Qué viene ahora
Pues la verdad es que, por ahora, no parece que vaya a haber un cambio brusco. El dólar y el euro se quedaron ahí, quietecitos en su cifra alta. Pero no se confundan, la calma no significa que la tormenta haya pasado.
Los problemas siguen: no hay de todo en las tiendas, la inflación nos tiene locos y la energía sigue dando dolores de cabeza. Así que, aunque no haya un salto loco, esa brecha cambiaria va a seguir marcando el paso de nuestras vidas. Habrá que seguir con el ojo puesto, porque en esta isla, las sorpresas nunca faltan.