¿Ambulancia en viaje, luz apagada? Jefe del PCC responde a queja en hospital de Gibara

Un dirigente del PCC en Gibara cuestionó a una ciudadana que denunció fallas de ambulancia y electricidad en un hospital, generando debate sobre la respuesta a las quejas.

Qué pasó

En Gibara, Holguín, se armó un revuelo cuando una vecina, Yudmila Ramírez, denunció en redes sociales que el hospital municipal estaba sin luz y sin ambulancia justo cuando más se necesitaban. La situación, vivida por su familia en una emergencia, encendió el debate.

La denuncia, recogida por el periodista Mag Jorge Castro, describía la angustia de la madre del paciente ante la falta de servicios básicos en un momento crítico. Pero lo que empezó como una queja se convirtió en un cruce de palabras con el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el municipio, Rafael Hernández Aguilera.

Dónde y cuándo

El incidente ocurrió recientemente en el hospital municipal de Gibara, provincia de Holguín. El momento fue una emergencia médica donde el servicio eléctrico y la disponibilidad de una ambulancia eran cruciales para la atención del paciente.

La ciudadana relató la impotencia vivida por su familia. La falta de electricidad impedía la atención adecuada, y la ausencia de una ambulancia complicaba aún más el traslado necesario, creando un ambiente de tensión y desesperación.

Por qué importa

Este episodio pone el dedo en la llaga sobre cómo se atienden las quejas ciudadanas y la realidad de los servicios de salud en Cuba. La respuesta del dirigente del PCC, cuestionando el tono de la denuncia y mencionando el embargo, ha avivado la discusión sobre las causas de las deficiencias y la manera de abordarlas.

Los ciudadanos exigen respuestas claras y soluciones ante la falta de servicios esenciales. El caso de Gibara se suma a una lista de reclamos ciudadanos sobre el estado de hospitales, el suministro eléctrico y el transporte sanitario en la provincia y en toda la isla.

Qué dicen las partes

Rafael Hernández Aguilera, el dirigente del PCC, admitió que la ambulancia no estaba en Gibara porque se usó para un traslado a la cabecera provincial. Aseguró que el paciente recibió asistencia y se encontró otro medio de transporte. Sin embargo, cuestionó el “agradecimiento” que, a su juicio, debería primar, y sugirió que hay quienes solo ven lo malo, atribuyendo parte de los problemas al embargo.

Yudmila Ramírez rechazó la versión del dirigente. Afirmó que ya habían acudido a autoridades locales sin éxito. Insistió en la necesidad de garantizar el suministro eléctrico y mejores condiciones para el hospital, negando que su intención fuera desacreditar a nadie, solo exponer una dura realidad.

Qué viene ahora

Queda en el aire la preocupación por la sostenibilidad de los servicios de salud en Gibara y otros municipios. La exigencia ciudadana de soluciones reales contrasta con la justificación oficial, que a menudo apunta a factores externos como el embargo.

Será importante seguir de cerca si esta denuncia y el intercambio posterior generan mejoras tangibles en el hospital de Gibara. La ciudadanía espera que las autoridades no solo respondan a las quejas, sino que tomen medidas concretas para evitar que estas situaciones se repitan y garantizar la atención médica digna.