¿Te Pilla el Cuerpo? ¡Roba Aceite Eléctrico y Adiós Servicio!

Cuatro personas condenadas en Holguín por robar 440 litros de aceite dieléctrico de una subestación, afectando a miles de clientes y causando pérdidas económicas significativas.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas lo que pasa cuando la gente se mete en líos! Aquí en Holguín, un combo de cuatro personas se las ingeniaron para robarse 440 litros de aceite especial de una subestación eléctrica. ¿El resultado? Pues que más de 4.000 clientes se quedaron a oscuras y la cosa esa de la electricidad perdió una buena cantidad de billetes.

Este robo no fue un quita y pon, ¡qué va! Se lo tomaron con calma, volviendo varias veces a la subestación para sacar el aceite poco a poco. Tremenda falta de respeto con la cosa pública y el servicio de todos.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche ocurrió en una subestación eléctrica en la zona de El Zarzal, allá en el municipio de Urbano Noris, en Holguín. Los hechos se dieron entre septiembre y octubre de 2024. Imagínate el calor, la tensión, y estos tipos brincando cercas y sacando el aceite como si nada.

El principal implicado se metió solito la primera vez, sacó 40 litros. Después se juntó con su tío y ¡zas! otros 200. Y pa' rematar, como 15 días más tarde, volvieron por otros 200. ¡Un descaro total!

Por qué importa

Esto importa porque nos afecta a todos. Cuando roban aceite de los transformadores, no es solo un robo, es que se te va la luz, se te daña la nevera, no puedes cocinar, te quedas incomunicado. ¡Un lío gordo para miles de personas!

Además, para la Empresa Eléctrica es un golpe económico fuerte. Tienen que reponer el aceite, reparar los equipos dañados, y encima, pagar multas. ¡A quién se le ocurre hacer algo así!

Qué dicen las partes

El tribunal dijo que los compradores sabían que el aceite era robado por las características. Les vendieron el aceite a 4.500 pesos cubanos por cada recipiente de 20 litros. ¡Unos se lo compraron al otro y al final, uno hasta lo usó para arreglar un camión del estado!

Los dos primeros implicados se llevaron la peor parte, condenados por sabotaje a 10 y 8 años de prisión. A uno, aunque era joven, le tuvieron en cuenta que colaboró. Los otros dos, por comprar y vender cosas robadas (receptación), les dieron penas más cortas, pero igual con trabajo correccional y hasta internamiento.

Qué viene ahora

Bueno, la justicia habló y dictó sentencia. Los condenados tendrán que cumplir sus penas. La decisión se puede apelar ante el Tribunal Supremo Popular, así que veremos si hay algún cambio.

Lo seguro es que este tipo de hechos dejan claro que hay gente que no respeta nada. Esperemos que esto sirva de escarmiento para que no vuelvan a ocurrir robos así y el servicio eléctrico se mantenga estable para todos los cubanos.