¿Treinta Años de Chivatazo? Mexicana se Hizo Norteamericana y Le Dio Tremendo Dedo al Ejército

Mexicana arrestada en California tras 30 años trabajando para contratista del Ejército de EE.UU. bajo falsa ciudadanía. Enfrenta cargos federales por fraude e identidad.

¡Tremendo Bochinche en California!

Oye esto pa’ que veas la película completa. Una señora, de origen mexicano, la pillaron aquí en el sur de Los Ángeles después de meterle tremendo cuento a todo el mundo por treinta años.

Imagínate tú, trabajando con un contratista del Ejército de los Estados Unidos como si nada, ¡y todo con una identidad falsa de ciudadana gringa! Parece que la cosa se le acabó ahora.

¿Dónde y Cuándo se Armó el Chupetón?

Todo este enredo se remonta a diciembre de 1996, cuando la señora, que ahora sabemos se llama Alma Patricia Contreras Villafana, de 54 años, consiguió su primer trabajito. Se presentó en el formulario I-9, ese que te pide el número de cédula pa’ ver si puedes trabajar, diciendo que era ciudadana de los Estados Unidos. ¡Y coló!

Pero la cosa se pone más caliente. Resulta que en 2003, un juez de inmigración le dijo que pa’ fuera, que tenía que abandonar el país. ¡Y ella ni caso! Siguió su guion y, mira tú, en enero de este mismo año (2026), volvió a firmar como ciudadana gringa, ¡jurando que era verdad! Todo pa’ no perder el puesto en la otra compañía donde andaba.

¿Por Qué Hay Que Saber de Esto?

Pues mira, esta señora no estaba en cualquier jangada, estaba en una empresa que fabrica cosas para el Ejército de los Estados Unidos. ¡Imagínate el bochinche! Todo ese tiempo, metiendo datos falsos, cobrando su quincena como si fuera de la casa y, lo peor, ¡usando hasta el número de naturalización de otra persona!

Entre diciembre de 1996 y septiembre de 2026, ¡eso suma unos treinta años! Y en todo ese tiempo, según los papeles, se embolsilló al menos 1.4 millones de dólares. ¡Una fortuna en engaños y con el Ejército en el medio!

¿Qué Dicen las Partes?

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos soltó la sopa y dijo que la señora enfrenta un montón de cargos: fraude electrónico, usar un certificado de naturalización falso, robo agravado de identidad y, claro, decir falsamente que era ciudadana. ¡No es poca cosa!

Si la juran culpable, podría pasarse hasta 20 años en el chiron por cada fraude, 10 años por usar el documento falso y 3 por la mentira de ciudadanía. Y el robo de identidad, ¡ese tiene una pena obligatoria de dos años seguiditos!

¿Y Ahora Qué?

La señora iba a presentarse ante un tribunal federal aquí mismo en Los Ángeles el lunes 21 de septiembre. La investigación sigue fuerte con la gente de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Pero recuerda, esto es solo una acusación por ahora, ella se presume inocente hasta que se demuestre lo contrario en un juicio.