¿Qué le pasó a la diplomacia cubana? ¡Gritos y acusaciones en la ONU!
Diplomáticos cubanos provocaron un altercado en la ONU al gritar e insultar a activistas, en lugar de debatir sobre derechos humanos y represión en Cuba.
Lo que pasó, ¡un bochinche en Nueva York!
¡Imagínate tú! Lo que se suponía que era un debate tranquilo sobre derechos humanos en la mismísima sede de la ONU, ¡se convirtió en un circo! Los diplomáticos de Cuba, en vez de sentarse a conversar, se pararon a gritar como si estuvieran en la cola del pollo.
Llamaron “terroristas” a los activistas y a los que fueron presos por pensar diferente. ¡Un relajo total! En lugar de argumentos, soltaron insultos y trataron de sacar a la gente de allí. Dicen que esta pantomima para defender al régimen se vio en video.
¿Y dónde fue este merecumbé?
Todo este show ocurrió en Nueva York, en un evento que la Misión Permanente de Estados Unidos ante la ONU organizó. El encuentro se llamaba “Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta”.
Ahí estaban figuras como José Daniel Ferrer, de la Unión Patriótica de Cuba; el artista Luis Manuel Otero Alcántara, que acaba de salir de prisión y tuvo que irse de la Isla; y Orlando Gutiérrez Boronat, del exilio cubano. Todo esto, el martes 20 de octubre de 2026, según cuentan.
¿Por qué importa este despelote?
Mira, esto es importante porque deja al descubierto el nerviosismo del gobierno cubano. Cuando no pueden rebatir las denuncias con hechos, recurren a los gritos y las amenazas, algo que están acostumbrados a hacer dentro de Cuba.
Exponer estas prácticas en un foro internacional como la ONU deja mal parada a la diplomacia cubana. Muestra que en vez de diálogo, prefieren el teatro y la propaganda para intentar silenciar las voces críticas.
¿Qué dicen unos y otros?
José Daniel Ferrer denunció todo el episodio en Facebook, asegurando que los diplomáticos cubanos interrumpieron con improperios. Por su parte, el embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, había dicho días antes que el evento era una “maniobra política” contra su gobierno.
Washington defendió el derecho de las víctimas a ser escuchadas y de analizar las denuncias. Básicamente, unos acusan al otro de querer dañar la imagen de Cuba, y los otros dicen que solo quieren que se escuchen las verdades.
¿Y ahora qué? ¡A ver qué pasa!
Este incidente ocurre justo cuando se acerca una nueva votación sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba. Las tensiones diplomáticas están que arden, y este tipo de confrontaciones no ayudan a nadie.
Los activistas piden que la comunidad internacional no apoye más iniciativas que beneficien al régimen. Veremos si estos gritos en la ONU hacen que el mundo mire más de cerca lo que pasa en Cuba o si, por el contrario, solo logran hacer más ruido.