¿Y las reformas del comercio en Las Tunas? Parece que se quedaron en el discurso

Autoridades cubanas admiten que las esperadas transformaciones del comercio en Las Tunas no se concretan por burocracia y mala interpretación de normas.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas: en Las Tunas, esas transformaciones del comercio que anunciaron hace tiempo, parece que se quedaron en el papel mojado. Por más que hablan de cambios, al final, nada de nada en la calle.

El propio viceministro primero del Ministerio de Comercio Interior, Yosvany Pupo Otero, se dio un paseo por allá y se dio cuenta de que ni un solo proyecto de esos que prometieron se ha puesto en marcha. ¡Imagínate el panorama!

Dónde y cuándo

Esto se supo hace poco, con una visita de trabajo a Las Tunas, esa provincia oriental. El jefe del Mincin fue a ver de primera mano cómo iban las cosas y se encontró con la misma historia de siempre: trabas por aquí, burocracia por allá, y una coordinación entre los organismos que brilla por su ausencia.

Imagínate, en el municipio cabecera tienen más de 10.000 trabajadores por cuenta propia y 281 mipymes, ¡un montón de gente con ganas de hacer cosas! Pero nada, parece que las reglas del juego están tan confusas que nadie se atreve a mover ficha.

Por qué importa

Esto importa porque se supone que estas transformaciones iban a darle un respiro a la economía, a que las cosas funcionaran mejor y a que la gente tuviera más opciones. Pero si las ideas se ahogan en papeleo y en interpretaciones que nadie entiende, ¿pa' qué sirven?

Además, esto retrata cómo a veces las buenas intenciones del gobierno se topan con una realidad que no acompaña. La gente necesita que las cosas cambien de verdad, no solo que se digan en discursos bonitos.

Qué dicen las partes

Por un lado, las autoridades, como el viceministro Pupo Otero, reconocen que hay problemas, que hay que trabajar más y coordinar mejor. Dicen que la interpretación de las normas jurídicas es un lío, sobre todo para las mipymes estatales.

Por otro lado, está la gente de a pie, los cuentapropistas, los que esperan que estas medidas les den un empujón. Ellos ven cómo las ideas se quedan en el aire mientras la vida sigue su curso, complicada.

Qué viene ahora

Bueno, lo que viene ahora es, según parece, ¡más trabajo! Las autoridades dicen que hay que intensificar los esfuerzos y mejorar la coordinación. Esperemos que esta vez se pongan las pilas de verdad y que las transformaciones no se queden en un sueño.

También hay que ver cómo resuelven el problema de la asistencia alimentaria para los más vulnerables. Porque si ni la comida llega a tiempo por problemas de listas y coordinación, ¡mal vamos!