¿Agarradas con las manos en la masa? Caen dos en Holguín vendiendo medicinas como si fueran caramelos

Dos mujeres arrestadas en Holguín por vender medicinas en la calle, incluyendo fármacos controlados. La policía investiga el origen de los productos.

¡Oye esto pa' que veas!

¡Imagínate tú! Cogen a dos mujeres en plena calle, en Holguín, vendiendo medicamentos como si fueran guayabas maduras. La cosa se puso caliente, y ¡zas!, las agarraron con las manos en la masa, con un montón de pastillas y frascos que no cualquiera vende por ahí.

Al parecer, la cosa no es poca cosa, porque entre lo que les quitaron había medicamentos que son del día a día, de los que uno necesita, y también otros que son más delicados, de esos que te ponen a pensar o te marean si te los tomas sin ton ni son.

¿Dónde fue el jolgorio y cuándo?

Todo este bochinche pasó en la ciudad de Holguín, en la famosa calle 13, un lugar donde parece que ya las autoridades saben que se mueven cosas raras. Imagínate el calor, la gente apurada, y de repente, ¡un operativo sorpresa!

Aunque no se dijo cuántos frascos ni cuántas pastillas exactas decomisaron, lo importante es que se les paró el trote a estas señoras que, según dicen, se dedicaban a esto de vender medicinas sin tener permiso.

¿Y esto por qué nos importa?

Pues mira, esto importa porque en Cuba, conseguir medicinas a veces es como buscar oro. Cuando alguien se pone a venderlas por la calle, primero, está haciendo un negocio sucio, y segundo, le quita la posibilidad a quien de verdad necesita esa medicina para sanar.

Además, vender medicinas que te pueden afectar la cabeza o el cuerpo sin control es un peligro grande. ¡No es cualquier cosa, mi gente!

¿Qué dicen los unos y los otros?

Las autoridades les explicaron a las detenidas que lo que estaban haciendo estaba mal y que podía traer consecuencias graves. Les recordaron que hay mucha gente esperando por esos medicamentos en los hospitales.

Por ahora, los que investigan quieren saber de dónde sacaron todas esas medicinas, porque tal vez no son solo ellas dos las que andan en este lío.

¿Y ahora qué?

La cosa sigue en investigación, a ver qué les cae encima a estas señoras. Las autoridades insisten en que hay que comprar las medicinas donde se debe, en las farmacias, y si uno ve algo raro, ¡hay que cantarlo!

Habrá que estar pendientes a ver si salen más detalles de este caso, porque ya sabes, en Cuba, hasta la venta de una aspirina puede tener su cuento.

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