¡Cuidado! Si no hay golpe de timón, Cuba no sale del hoyo, dice Chaguaceda

Armando Chaguaceda afirma que la transición en Cuba solo será posible mediante una acción de fuerza que desarticule la cúpula del poder, descartando un cambio pacífico.

Qué pasó

El politólogo e historiador cubano Armando Chaguaceda ha declarado que una transición en Cuba no será pacífica. Según él, el sistema político actual solo podrá cambiar a través de una “acción de fuerza” que logre desarticular a la cúpula del poder.

Chaguaceda, quien reside en México tras ser profesor en la Universidad de La Habana, analizó el escenario político y social de la isla en una entrevista. Señala un profundo “quiebre psicosocial” y un creciente malestar social, donde las protestas han evolucionado hacia demandas políticas más directas como la libertad.

Dónde y cuándo

Las declaraciones del politólogo se enmarcan en el contexto actual de Cuba, donde se han registrado miles de protestas y un aumento de presos políticos en los últimos años. Chaguaceda nació en La Habana en 1975 y fue profesor hasta su exilio en México en 2008.

La entrevista, publicada por El Mundo, analiza el deterioro económico y el aumento del malestar social que, según él, hacen de este uno de los momentos de mayor debilidad histórica para el régimen cubano.

Por qué importa

Estas afirmaciones son cruciales porque Chaguaceda descarta la posibilidad de una transición democrática pacífica sin una presión externa decisiva. Él ve al régimen en un punto débil, pero señala que la oposición carece de la estructura para capitalizarlo, ya que el sistema ha neutralizado liderazgos clave.

El análisis sugiere que la falta de una salida política organizada desde dentro y la necesidad de una transformación estructural para construir un “país funcional” son los puntos centrales de la crisis cubana.

Qué dicen las partes

Según Chaguaceda, el régimen cubano atraviesa una debilidad histórica, aunque la oposición no está cohesionada para aprovecharla. Él plantea que una transición podría requerir negociaciones con sectores de las fuerzas armadas y estructuras económicas ligadas al Estado, especialmente el conglomerado militar GAESA.

También critica a ciertos sectores políticos en el exterior que, a su juicio, minimizan el carácter autoritario del sistema. La Habana, además, muestra una creciente alineación con países como Rusia en el contexto geopolítico actual.

Qué viene ahora

Chaguaceda describe tres posibles escenarios: la continuidad del modelo, que considera insostenible; una transición democrática pacífica, que ve poco probable; y una apertura parcial con cambios limitados. Su conclusión apunta a la necesidad de una transformación estructural para que Cuba sea un país funcional y supere su crisis prolongada.

Considera que una eventual transición podría implicar la salida del núcleo duro del poder y la apertura de negociaciones con sectores militares y económicos vinculados al Estado para lograr estabilidad.

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