¿Se te cayó el techo encima? ¡Bienvenido a la Ortopedia del Faustino Pérez en Matanzas!

Sala de ortopedia en Matanzas colapsa, exponiendo a pacientes a escombros y peligros. Denuncian abandono y falta de respuesta de autoridades.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en la sala de Ortopedia del Hospital Faustino Pérez de Matanzas, ¡el techo decidió tomarse un descanso! Y no un descanso tranquilo, no señor. Los paneles se caen a pedazos, dejando escombros por donde quiera. Imagínate, tú ahí, en la cama, recuperándote, y de repente, ¡zas! Trozos de techo te hacen compañía.

Las fotos andan rodando por ahí, y la cosa está fea. Los pacientes están ingresados rodeados de cascotes, entre las camas, los pasillos, ¡hasta cerca de los equipos médicos! Un bochinche de verdad que pone en riesgo a todo el mundo, desde el que está pachucho hasta el médico que intenta curarte.

¿Y dónde y cuándo pasó este desastre?

Esto no es de ayer, señores. La cosa lleva semanas así en el hospital principal de Matanzas, en la sala de Ortopedia, específicamente en el primer cuarto. La denuncia la soltó un activista, Christian Arbolaez, y lo que se ve es puro abandono. Los restos del techo siguen ahí, acumulados, como si nada. ¡Nadie ha movido un dedo para limpiar ni para arreglar este peligro!

Lo más increíble es que las camas siguen puestas justo debajo de la zona que se está cayendo. O sea, ¡un peligro a la vista de todos! Los enfermos, que ya están en las últimas, expuestos a que les caiga encima más mugre. ¡Una falta de respeto!

¿Y a quién le importa este rollo?

Pues a todo el que necesite un hospital en Cuba, ¡a todos! Esta situación no es solo en Matanzas, es un reflejo de cómo andan las cosas en la salud por toda la isla. Falta de mantenimiento, de insumos, de personal... un desastre completo. Tener escombros en un lugar donde se supone que te curas es abrirle la puerta a las infecciones. ¡Un peligro biológico en toda regla!

La gente que va a buscar salud se encuentra con este desamparo. La dirección del hospital parece que está de vacaciones, porque no hay ni una respuesta ni una acción. ¿Hasta cuándo vamos a estar así?

¿Qué dicen por ahí las partes?

Bueno, de las autoridades del hospital y del gobierno, lo que se oye es silencio. Nadie dice nada concreto. Por un lado, vemos a los pacientes y a sus familiares aguantando el chaparrón, expuestos al peligro. Por otro, tenemos la evidencia en las fotos y los reportes de gente como Christian Arbolaez, denunciando lo que ven.

Los pacientes, claro, no pueden decir mucho, están ahí, en sus camas, esperando que alguien haga algo. Pero la indignación en las redes sociales y en las calles es grande. La gente se pregunta dónde está la solución.

¿Y ahora qué viene?

Pues lo que se ve venir es más de lo mismo si no se toman cartas en el asunto. Si el techo sigue cayendo y no lo arreglan, el peligro para los pacientes va a ser aún mayor. Podría pasar que colapse una parte más grande, hiriendo a más personas.

Lo que hay que ver es si las autoridades van a reaccionar de una vez por todas. Si van a poner orden, limpiar todo ese desastre y reparar la sala para que la gente pueda curarse en condiciones dignas y seguras. Habrá que estar pendientes a ver qué pasa en los próximos días con este asunto.