¿Se mató o la mataron? Dudas y reclamos por muerte de reclusa en La Habana
Muerte de Anamara Barona Rivero en prisión de La Habana genera dudas. Familiares denuncian marcas en el cuerpo y critican falta de transparencia.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas la cosa. Una joven reclusa, Anamara Barona Rivero, de 33 años, apareció muerta en la prisión de mujeres del Guatao, en La Habana. La familia y gente que estaba cerca dicen que esto no está claro y que la versión oficial no cuadra.
Dicen los que saben que la noche antes, la muchacha tuvo un bochinche con otra interna. Después de eso, la metieron en una celda sola y al otro día, como a las 4 de la mañana, la encontraron muerta. ¡Imagínate el susto!
Dónde y cuándo
Esto pasó en la madrugada, en la prisión del Guatao, allá en La Habana. La pobre Anamara era de Los Pocitos, en Marianao. La cosa se puso tensa después de ese altercado y la metieron solita en el frío de una celda.
La noticia corrió rápido, y el ambiente se llenó de murmullos y miedo. Una muerte bajo custodia siempre levanta polvareda.
Por qué importa
Porque aquí la cosa se pone fea. La versión que dan es que ella misma se quitó la vida, pero la gente no se traga ese cuento. El cuerpo, dicen, tenía marcas raras en el cuello, como si alguien le hubiera puesto mano dura.
Además, después que pasó lo peor, se llevaron el cuerpo rapidísimo para medicina legal sin que la familia pudiera verlo bien. Eso levanta suspicacias, ¿entiendes? Deja a la gente pensando.
Qué dicen las partes
Por un lado, la versión oficial habla de un acto autoinfligido. O sea, que ella misma acabó con su vida. Pero la familia y testigos están que trinan, porque dicen que vieron marcas en el cuello que no cuadran con eso.
Los familiares también se quejan de que no los dejaron ver el cuerpo al principio y que todo se hizo muy rápido. Sienten que no hay transparencia y que les están ocultando algo.
Qué viene ahora
Pues ahora la familia exige que se investigue bien a fondo todo lo que pasó. Quieren saber la verdad de lo que le ocurrió a Anamara en esa cárcel.
La cosa está en el aire. La comunidad está pendiente, y esperan que se aclaren los hechos y se sepa quién tiene la culpa. Mientras tanto, el sistema penitenciario cubano vuelve a estar bajo la lupa por cosas así.