¿Y tú supiste esto? ¡Cubano con pajaritos 'embarazao' en los boxers, pillao en Miami!

Un cubano fue arrestado en Miami con 10 aves vivas ocultas en tubos cosidos a su ropa interior. Enfrenta cargos federales por contrabando.

¡Oye esto pa' que veas!

¡Imagínate la escena! Un cubano, residente legal de Estados Unidos, llega al aeropuerto de Miami con tremenda carga en los calzoncillos. Nada más y nada menos que 10 aves vivas, escondidas como si fueran un secreto de estado. ¡Qué bochinche se armó ahí mismo!

Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza se quedaron con la boca abierta al descubrir los tubos con los pajaritos pegados al cuerpo del viajero. ¡Se le cayó el teatro a este señor!

¿Dónde fue el guataveo?

Esto pasó en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), justo después de que el hombre, identificado como Alberto Hernández Castillo, de 40 años, aterrizara desde La Habana en un vuelo de World Atlantic Airlines. Los agentes lo pararon para una segunda revisión y, ¡zas!, se encontraron con la sorpresa.

Todo ocurrió en la zona de inspección, donde el viajero se puso más nervioso que gallina en viernes de mercado. Los agentes notaron algo raro en su cintura, un bulto sospechoso que no cuadraba. ¡Y tenían razón!

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues mira, a este señor le cayó tremenda gripe federal. El tráfico ilegal de aves es un tema candente en Florida, y más cuando se trata de especies protegidas. ¡No puedes andar por ahí traficando con fauna como si nada!

La cosa se pone seria porque estas aves se usan para mascotas y hasta para competencias de canto en mercados clandestinos. ¡Un lío gordo que le puede costar caro al paisano!

¿Qué dicen las partes?

El acusado, Alberto Hernández Castillo, al principio dijo que las aves eran para su "uso personal". ¡Qué ocurrencia! Pero después se acogió a su derecho a guardar silencio. ¡Como que se dio cuenta de que la cosa estaba fea!

Por su parte, las autoridades federales lo acusan de contrabando de mercancías. Ya compareció ante la corte y, aunque le dieron fianza de 25.000 dólares, el proceso judicial sigue su curso. ¡A esperar qué decide el juez!

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar a ver qué pasa con este señor y sus pajaritos viajeros. Lo seguro es que el tema del tráfico de aves en Florida seguirá bajo la lupa. ¡Hay que andar con cuidado y respetar las leyes, porque el que la hace, la paga!