¡Deportadas a África! Cubanas Denuncian Tortura y Abandono en Vuelo Hacia lo Desconocido

Cubanas deportadas desde EE.UU. a África denuncian tortura, agresiones y abandono tras ser engañadas sobre su destino final.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate el cuento: te sacan de Estados Unidos, pero te venden el viaje como si fueras pa' Miami o pa' México. ¡Puro engaño! Un grupo de mujeres, entre ellas varias cubanas, venezolanas y peruanas, terminaron en Bangui, la capital de la República Centroafricana, un sitio que ni en sueños imaginaban. Y pa'l colmo, las dejaron sin pasaporte, sin teléfono y sin un alma que las cuidara. ¡Un desastre!

Los testimonios que andan rodando son fuertes, de verdad. Dicen que las tuvieron esposadas de pies y manos por más de veinticinco horas seguidas. ¡Ni pa' ir al baño! Y si se quejaban o intentaban algo, ¡zas! Agresiones de los mismos agentes. Hay gente mayor, mujeres que apenas se pueden parar, todo por ese encierro eterno en el avión. Y pa' rematar, llegan a un país donde el gobierno de Estados Unidos te dice: "¡Ni te acerques, que eso está peligroso!".

¿Dónde está el lío y cuándo pasó todo?

Esto pasó hace poco, con mujeres que estaban en Estados Unidos y las deportaron. Las mandaron pa' la República Centroafricana, específicamente a su capital, Bangui. Imagina la sorpresa y el terror al caer en un lugar así, tan lejos y tan complicado, cuando te prometieron algo totalmente diferente. El viaje fue una pesadilla, de esas que te marcan, con horas y horas de encierro y malos tratos.

El ambiente en Bangui no es de lo mejor, precisamente. El Departamento de Estado de EE.UU. tiene una alerta fuerte pa' que nadie vaya pa' allá. Hablan de violencia, de milicias armadas, de un relajo que nadie quisiera vivir. Y a estas mujeres, en vez de darles un respiro, las tiran en medio de ese avispero, sin nada.

¿Y a quién le cae el muerto con esto?

Pues a estas mujeres, claro está. Les cae arriba la incertidumbre, el miedo a lo que pueda pasarles en un país que no conocen y que además es peligroso. Cambia todo en sus vidas, porque de buscar una oportunidad, pasaron a estar en una situación de total desamparo y riesgo. Por eso la gente está hablando, porque nadie se merece esto. Es una política de la administración estadounidense que las está mandando a países donde ni de chiste pensaban estar, y eso no está bien.

¿Qué dicen los que hablan?

Por un lado, están las mujeres afectadas, contando su calvario, denunciando las agresiones y el engaño. Por otro lado, está el activista cubano Yasmany Moreno, que se está fajando pa' ayudar. Él dice que hay que visibilizar esto y está tratando de conseguirles comida, teléfonos pa' que puedan hablar con su gente y hasta visas pa' mandarlas pa' otro lado, pa' Latinoamérica, donde tengan más chance. Del lado de las autoridades que las deportaron, pues el silencio es la respuesta principal, aunque sus acciones hablan por sí solas al mandarlas a zonas de alto riesgo.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que viene ahora es seguir de cerca este caso. Los vuelos de este tipo siguen llegando, así que hay que estar pilas pa' ver si paran esta locura. Las activistas y las afectadas quieren que el mundo se entere pa' ver si consiguen ayuda consular de verdad y, sobre todo, pa' que no sigan mandando gente a zonas donde la vida vale poco. Hay que ver si la presión social funciona y si alguien reacciona antes de que pase una tragedia mayor. El futuro está en el aire, pero la urgencia es real.