¿Volvieron los apagones de 24 horas? El petróleo ruso se esfumó y Cuba vuelve a oscuras
El reciente alivio de apagones en Cuba por petróleo ruso termina. Vuelven cortes masivos y prolongados debido a escasez y mal estado de la infraestructura.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la tregua se acabó, compay. Ese petróleo ruso que nos dio un respiro con los apagones, se nos esfumó más rápido que un chisme en La Habana Vieja. Y como no hay más, los apagones masivos han vuelto con más fuerza, dejando a medio país a oscuras otra vez. La crisis de la luz, esa que creíamos que se iba a resolver, sigue mostrando que es un problema de raíz.
¿Dónde y cuándo pasó este relajo?
Todo esto pasó al final de marzo, cuando llegó un barco ruso, el Anatoli Kolodkin, con un cargamento de petróleo. Eso fue en el puerto de Matanzas. Por un par de semanas, la Unión Eléctrica nos dijo que los apagones bajaron, de un 60% a un 35-45%. Pero esa paz duró poco. Ahora, con el tanque vacío y sin saber cuándo llega más, los cortes se han puesto peores. En algunas provincias, la gente está pasando hasta 24 horas sin luz, y hasta en La Habana, que estaba mejor, la cosa se ha complicado de nuevo.
¿Y por qué esto nos cae encima?
Mira, para que la luz funcione aquí como debe ser, nos hacen falta como 100,000 barriles de petróleo al día, y de eso, lo que sale de Cuba es una miseria. Dependemos de lo que nos mandan de afuera, y si no llega, pues nos quedamos a oscuras. La mayoría de las plantas usan diésel y fueloil que hay que importar. Las grandes termoeléctricas, las que usan petróleo nuestro, están viejas, rotas y sin mantenimiento. ¡Pura chatarra, compay! Hasta el ministro dijo que lo de Rusia era un paliativo, y que necesitábamos envíos así todos los meses, algo que no se ve fácil.
¿Qué dicen unos y otros?
Por el lado de Rusia, han dicho que quizás mandan otro barco, pero cuándo, ¡nadie sabe! De Venezuela, que antes nos ayudaba un montón, ahora mandan menos porque ellos también andan apretados. Y aquí adentro, pues el sistema está obsoleto, no hay inversión y la cosa no se gestiona bien. Es un combo completo.
¿Y ahora qué nos espera?
La verdad, el futuro no se ve muy claro con la luz. Los barcos que hacen falta no llegan, y lo que tenemos está roto. Esto pega duro en la economía, que ya venía mal, y en la vida de la gente, que con escasez de todo, apagones y emigración, la cosa está cuesta arriba.