¿Inspección de papales detiene a enfermos de cáncer? Pacientes varados en la puerta del hospital
Pacientes oncológicos de Placetas sufrieron demoras en su traslado a Santa Clara por una inspección de transporte, afectando citas médicas críticas y generando indignación.
¡Oye esto pa’ que veas!
Resulta que un grupo de pacientes que van pa’ Santa Clara a darse su tratamiento de cáncer, desde Placetas, ¡se quedaron varados! Imagínate el bochinche: el bus lleno de gente delicada, con sus citas y todo, y ¡zas!, que lo paran en la puerta del hospital para una inspección de transporte.
Esto no es cosa de juego, señores. Estamos hablando de personas que necesitan su medicina a tiempo, no que se la atrasen por un papeleo que se pudo hacer en otro momento.
El cuento completo
Fue un martes cualquiera, el bus de salud pública, ese que se supone que lleva a los enfermos a sus citas, llega a la entrada del hospital nuevo en Santa Clara. Pues, ahí mismo, dos inspectoras decidieron que era el momento perfecto para revisar los papeles del chofer. ¡A la entrada! Con los pacientes esperando, el sol apretando, o el frío calando, ¡quién sabe! Lo importante es que la cita se estaba cayendo.
Los pasajeros y los que los acompañaban se pusieron como locos, y con razón. El chofer, viendo el gentío y la urgencia, tuvo que meter el bus para dejar a la gente, que para eso iba. ¡Imagínate la tensión!
¿Y a quién le cae esto arriba?
Pues a todos los que necesitan llegar a tiempo a su tratamiento. Un atraso de esos puede ser fatal para un paciente con cáncer. Es como si te dieran una cita para una operación y te la posponen porque al cirujano se le olvidó el bisturí en la casa. ¡Una falta de respeto y una irresponsabilidad tremenda!
Esto pone a pensar a cualquiera sobre la burocracia y la falta de tacto en situaciones tan delicadas. ¿No hay otra forma de hacer las cosas?
¿Qué dicen las partes?
Según cuenta el reporte ciudadano, las inspectoras no se quedaron quietas y pusieron una denuncia contra el chofer y hasta el personal paramédico. ¡Como si ellos tuvieran la culpa de que les cayeran encima a esa hora! Ahora, resulta que el chofer y la gente del bus tienen que ir a dar explicaciones a la base de ómnibus.
Por otro lado, los pasajeros y sus familias están que trinan, porque lo que importa es que la gente llegue a tiempo a curarse, no a que le pongan multas por hacer su trabajo en una situación de emergencia.
¿Y ahora qué?
Bueno, por ahora, lo que queda es la indignación y la preocupación. Dicen que las autoridades de transporte y salud no han dicho ni pío oficialmente. Esperemos que esto sirva para que aprendan a priorizar lo importante: la salud de la gente. Hay que ver si para la próxima se les ocurre una forma menos drástica de hacer su trabajo, sin poner en riesgo a nadie.