¡Cayó el carnero! Cuba: ¡Tantos muertos en la carretera que ya no caben en la lista!

Cuba suma 751 fallecidos en accidentes de tránsito en 2025, récord en 5 años. Incremento de víctimas pese a leve alza de siniestros.

¡Oye esto pa' que veas! La cosa se puso fea en las calles de Cuba.

Resulta que en el 2025 se nos fueron pa'l otro barrio, ¡y en la carretera!, 751 personas. ¿Tú sabes lo que es eso? Es el número más alto de muerticos en los últimos cinco años. ¡Un récord que nadie quería romper, compa!

Los números fríos dicen que hubo 7,552 accidentes, poquitico más que el año anterior, y 6,729 heridos, que tampoco es poquito. Pero lo que asusta es que murieron 115 personas más que en 2024. ¡Imagínate el drama!

Y el 'dónde' y el 'cuándo': Las calles de la isla, un campo minado.

Esto pasó en toda Cuba, pero La Habana se llevó la peor parte con 157 fallecidos. Después viene Holguín, Matanzas, Villa Clara... ni hablar. El problema es que las calles dan pena: baches que te tiran pa'lante, letreros que brillan por su ausencia, y unos carros que parecen antigüedades con ruedas.

Ni luces hay en muchos sitios. El asfalto está pa' llorar y la poca iluminación hace que todo sea una lotería. Además, los carros viejos, ¡ay, los carros viejos! Muchos con más años que uno, y las piezas de repuesto, quién sabe dónde paran.

¿Y por qué importa esto? Porque la vida vale.

Sencillo: cada número de esos es una familia rota, un lamento. Esto cambia la vida de la gente que se queda, las que tienen que seguir remendando el carro o buscando cómo llegar a fin de mes.

La gente está hablando de esto porque ya no es solo un susto, es una tragedia que se repite. La seguridad en las carreteras es un tema caliente porque nos toca a todos, al que va en guagua, al que va en su almendrón, al que va a pie.

¿Qué dicen las partes? Unos hablan, otros callan.

Por un lado, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) suelta los números, como diciendo 'ahí tienen'. Dicen que el índice de severidad empeoró, ¡10 muertos por cada 100 accidentes! Y que el riesgo de morir es mayor.

Los viejos son los más afectados, 108 de más de 70 años. Y ojo, que los jóvenes de 21 a 25 años también subieron en la lista. Parece que nadie tiene la culpa, pero los números no mienten: algo se está haciendo mal.

¿Y ahora qué? A ver pa' dónde vamos.

Lo que se ve es que la cosa no mejora sola. Se necesita arreglar las calles, poner letreros que se vean, mantener los carros y, sobre todo, educar y exigir responsabilidad.

Si no se toman medidas en serio, esto va a seguir así. Las carreteras cubanas se están convirtiendo en un peligro público y hay que hacer algo antes de que la lista de muertes sea aún más larga.