¿Qué peste es esta en Santiago? Vecinos gritan por chinches y basura en plena calle
Vecinos de Santiago de Cuba denuncian una grave crisis sanitaria por plaga de chinches y acumulación de basura en una vivienda, afectando a varias familias y a la comunidad.
¡Oye esto pa’ que veas!
Parece que en Santiago de Cuba la cosa se está poniendo fea, pero fea de verdad. En el reparto Sorribe, la gente está que trina. Resulta que en una casa de la calle 2, número 9, la cosa es un desastre: chinches por todos lados y basura acumulada como si fuera un vertedero en plena sala. Esto no es un chisme, es un foco de infección que ya está pegando a las casas de al lado, y la cosa va para largo.
El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada lo puso en candela, contando cómo ese inmueble se ha convertido en un criadero de bichos y de todo lo malo. La gente está desesperada, porque el mal olor, los bichos y el riesgo de que esto se ponga peor es cosa seria.
¿Dónde fue este bochinche y cuándo?
Todo este tinglado está pasando en el reparto Sorribe, en Santiago de Cuba, en una casa de la calle 2, número 9. El problema lleva tiempo creciendo, pero ahora mismo la situación es insoportable. Las chinches y la basura ya están invadiendo las casas vecinas, y el calorcito de la isla no ayuda a que la cosa se calme, al contrario, parece que todo se acelera.
Imagina el calor, los olores y el miedo a que los bichos te piquen o te enfermen a ti o a los tuyos. Eso es lo que están viviendo ahora mismo los vecinos de esa zona.
¿Y esto por qué importa? ¡Explícamelo!
Mira, esto importa porque no es solo una casa sucia, es un problema de salud pública. Si los bichos se propagan, pueden traer enfermedades o empeorar las que ya existen. Además, afecta la calidad de vida de todos en el barrio, que tienen que aguantar olores, picadas y el miedo constante.
La gente se pregunta: ¿Hasta cuándo vamos a vivir así? Es la salud de todos la que está en juego, sobre todo la de los más pequeños y los viejos, que son los más vulnerables a estas cosas.
¿Qué dicen unos y otros?
Pues mira, los vecinos están que muerden. Han ido a pedir ayuda a todos lados: al policlínico Julián Grimau, a servicios sociales, al departamento de vectores… ¡hasta al gobierno! Pero, según ellos, nadie les ha resuelto nada concreto. Dicen que las instituciones no responden y que el problema sigue ahí, creciendo como la mala hierba.
Además, comentan que los familiares del dueño de la casa, que parece tener un acaparamiento de cosas ahí, tampoco han metido mano para arreglar el desastre. Así que, por un lado, la gente pide auxilio y, por otro, parece que no hay quien ponga orden.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?
La verdad es que la cosa está en el aire. Los vecinos exigen que las autoridades actúen ya, que entren a limpiar, a fumigar y a poner fin a esta pesadilla. Pero hasta ahora, no se ve una solución clara en el horizonte. El periodista que lo denunció advierte que si no se ataja esto rápido, puede convertirse en un problema de salud mayor para toda la ciudad.
Habrá que ver si las autoridades de Salud Pública, Servicios Comunales y el gobierno municipal se ponen las pilas y resuelven este foco antes de que sea demasiado tarde. La comunidad está esperando, y la paciencia se está agotando.